<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Tecnología | PUBLICADO EL 15 enero 2021

¿Ofrecen Telegram y Signal más privacidad que WhatsApp?

  • Ante las nuevas políticas de privacidad de WhatsApp, millones de personas han migrado a Telegram y Signal. FOTO EFE.
    Ante las nuevas políticas de privacidad de WhatsApp, millones de personas han migrado a Telegram y Signal. FOTO EFE.
  • Ante las nuevas políticas de privacidad de WhatsApp, millones de personas han migrado a Telegram y Signal. FOTO EFE.
    Ante las nuevas políticas de privacidad de WhatsApp, millones de personas han migrado a Telegram y Signal. FOTO EFE.
ALEJANDRO ARBOLEDA HOYOS

El año 2021 empezó con una nueva discusión en preferencia entre aplicaciones de mensajería instantánea. Es una realidad que millones de personas en el mundo han empezado a “migrar” de Whatsapp a Telegram.

A partir del 4 de enero WhatsApp, compañía que está en el conglomerado dirigido por Mark Zuckerberg, confirmó a sus usuarios en América Latina deben aceptar nuevas políticas de privacidad para poder seguir usando sus servicios.

Las nuevas reglas de juego entran en vigor desde el 8 de febrero y los usuarios que no acepten esas nuevas condiciones de privacidad no podrán usar WhatsApp a partir de ese día.

Esta decisión ha dado paso a una descarga masiva de otras aplicaciones de mensajería instantánea como Telegram y Signal. La primera aseguró que en solo 72 horas registró 25 millones de nuevas descargas, alcanzando así 500 millones de descargas, mientras que la segunda resaltó que superó las 50 millones de descargas solo en Android.

En medio del “pánico colectivo” a causa de las nuevas políticas de privacidad de WhatsApp, se revivió la discusión sobre la información que se le entrega con estos términos a las diferentes aplicaciones, pero realmente ¿cómo funciona este negocio?

Al respecto EL COLOMBIANO consultó a Paola Hincapié, directora de contenidos de la Agencia El Grifo y profesora del programa de Comunicación Social de la UPB, quien explicó que el negocio de estas redes sociales está relacionado con la recopilación y venta de una serie de datos recopilados sobre cada usuario.

“Lo que hacen es algo llamado excedente conductual. Básicamente hacen una lectura de absolutamente todo lo que acapara nueva vida como usuario en la web, no solo desde qué busca, y sobre qué habla, sino también desde la geolocalización”, explicó.

En ese contexto, según la experta, con esta recopilación de información sobre dónde se mueve el usuario, las palabras clave que utiliza, links de compra que usa y a partir con los llamados “metadatos” crea perfiles que cada vez son más precisos comercialmente.

“Con ese excedente te hacen una lectura a fondo de todo lo que consumes. En el caso de WhatsApp, lo que realmente está diciendo es: lo que tú haces en nuestra aplicación de mensajería instantánea, Facebook como compañía lo va a utilizar”, apuntó Hincapié.

En este caso en particular, según ella, se debe tener en cuenta que esas nuevas condiciones de privacidad son para información para el conglomerado de compañía del estadounidense Mark Zuckerberg, que además también es dueño de Instagram.

“Lo que me parece interesante es que Zuckerberg primero te antoja, te crea la necesidad con las aplicaciones como WhatsApp y luego te anuncia cuáles van a ser los cambios, entonces esto ya es generación de un conductismo”, resaltó la experta.

Por lo tanto, Hincapié resaltó que aunque WhatsApp asegura que no leerá las conversaciones, ya que están encriptadas, lo que hará es una lectura de las operaciones de cada usuario en el día a día, que tendrá un fin comercial a través de Facebook.

Una particularidad de este nuevo tratamiento de datos de WhatsApp es que solo aplicará para usuarios que estén por fuera de la Unión Europea, la explicación se basa en que en ese territorio ya existe un marco legal que le impide a dicha compañía de Zuckerberg compartir los datos de esa aplicación con Facebook.

En ese contexto, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de Europa ordenó que se impidiera que esa aplicación de mensajería instantánea compartiera con las otras empresas aliadas la información de los usuarios para su propio interés.

A diferencia del caso europeo, en el resto del mundo no existen esas reglas establecidas que limiten este accionar de WhatsApp en el manejo de los datos, y según Hincapié hace falta un marco legal tanto en América Latina como en Colombia para poder frenar este tipo de medidas de la compañía como las que inciará el 8 de febrero.

De hecho, WhatsApp tiene una especie de subempresa para los usuarios europeos. Mientras que en aquellos países que forman parte de la Unión Europea los servicios están proporcionados por WhatsApp Ireland Limited, en el resto del mundo lo están por WhatsApp LLC.

Sobre el uso de otras aplicaciones, planteó que Telegram y Signal aseguran tener mejores condiciones de privacidad, pero considera que en la medida que vayan creciendo en número de usuarios, probablemente tomen el mismo camino comercial con la información.

“Es probable que lleguen a un punto en el que decidan comercializar los datos a los que tendrían acceso con sus servicios, pero por ahora están en una etapa inicial y están haciendo un estudio de datos”, explicó.

Aunque las tres aplicaciones compartir un objetivo principal, el envío de mensajes instantáneos, cuentan con algunas herramientas que se diferencian particularmente en el ingreso a grupos y en las conversaciones privadas.

En el caso de Signal, además de contar con herramientas que ofrecen privacidad como teclado incógnito, autobloqueo de la pantalla y posibilidad de autodestruir mensajes, las demás herramientas son similares, pero asegura tener mejores condiciones de privacidad.

Por su parte, Telegram ofrece la posibilidad de crear conversaciones en las que los mensajes se borran automáticamente, y tiene algunas funciones que permiten crear grupos públicos y privados, a los que puede ingresar cualquier persona, además de hacer contacto con usuarios que estén cerca.

Una de las aplicaciones que no logró consolidarse es la también reconocida firma Google, que en 2016 salió al mercado con “Google Allo”, con la que esperaba hacerle competencia a WhatsApp, pero falló en el intento y se retiró en 2019.

El mismo año de su lanzamiento Allo recibió críticas, por ejemplo, por parte del ex técnico de inteligencia Edward Snowden, quien públicamente recomendó no usarla porque conservaba las conversaciones y, al parecer, podía entrar a ella para la utilización de datos para Google.

Adicionalmente, su uso no prosperó en tres años, al no lograr una real competencia frente a otras aplicaciones de mensajería instantánea y finalmente en 2019 tiró la toalla, ante la falta de usuarios que se comunicaran a través de ella y las críticas por el uso de la información.

La experta planteó que la naturaleza de estas aplicaciones es ofrecer herramientas diferenciadoras, pero todas tienen un objetivo común, por lo recomienda tener cuidado en el tipo de información que se envía a través de ellas, especialmente en el caso de los menores de edad sin vigilancia de adultos.

Alejandro Arboleda Hoyos

Periodista, apasionado por la historia, la geopolítica y los documentales. Hago preguntas desde que tengo uso de razón. Egresado de la Universidad Eafit.

.