Medellín hoy disfruta de la mitad del primero de los cinco tramos que tendría en su totalidad Parques del Río, el megaproyecto de transformación urbanística, ambiental y de movilidad más ambicioso de la ciudad para la próxima década.
La etapa 1A, inaugurada por el alcalde Federico Gutiérrez, en acto que tuvo como invitado especial al exalcalde Aníbal Gaviria, gestor de la obra, es un corredor de 145.181 metros cuadrados, parte de él levantado sobre un soterrado de la Autopista Sur, con una extensión 392 metros, con siete carriles, que mejoran la movilidad en ese tramo.
Cuenta con 7.500 metros cuadrados de andenes peatonales, 300 metros cuadrados de ciclorrutas, tres zonas de bancas asoleadoras y 45 cicloparqueaderos y transforma ambientalmente ese sector del barrio Conquistadores, centroccidente de la ciudad, con una zona verde de 22.765 metros cuadrados, en los que crecen plantas de jardinería y unos mil árboles nativos.
En su primera semana de funcionamiento, el espacio lo han disfrutado cientos de personas, en su mayoría niños y jóvenes, del sector y otros barrios, que lo aprovechan para jugar, hacer deporte, leer o simplemente tertuliar.
Garantizar que sea la gente de bien la que disfrute Parques del Río, es un reto común entre ciudadanos y autoridades, toda vez que ya se han denunciado varios atracos en la zona y la presencia de jíbaros y consumidores de drogas, que de no ser controlados, podrán terminar apropiándose del sector, cuyo margen oriental, en el que se construirá la etapa 1B, ha sido guarida de delincuentes y personas con múltiples problemas.
El parque, en sus distintos tramos, se extenderá en 19,8 km en los que se construirán 22 millones de metros cuadrados en vivienda, se intervendrán 328 hectáreas y crearán 1,6 millones de metros cuadrados de espacio público, 34 km de senderos peatonales, 32 de ciclorrutas y 145 nuevos km de carriles.
El inicio de Parques del Río fue posible gracias a los $1,8 billones que obtuvo Medellín por el negocio Une-Millicom, con los que además se han ejecutado otras grandes obras de infraestructura y tiene otras comprometidas para las que ya no parece haber recursos como la sede norte del Hospital General de Medellín.
Inicialmente la obra se fijó en $2 billones de pesos, pero a la fecha, por sobrecostos, se calcula que costará $4,3 billones. De hecho, la etapa 1A fue presupuestada en $161.343 millones, pero exigió una adición de $37.266 millones, lo que elevó su valor a $198.609 millones. Está en ejecución la etapa 1B, que dejó contratada el alcalde Gaviria en $161.936 millones, pero que por sobrecostos exige $122.000 millones más.
Frente a esta situación, por falta de fondos, el alcalde Gutiérrez ha advertido que solo podrá cumplir con lo contratado. Para él, la prioridad es lo social y en ello se enfocará.
Es innegable el impacto de Parques del Río en la dotación de espacios públicos y una mayor movilidad en el Aburrá, si se ejecutan todos sus tramos, pero debe ser un juicioso debate ciudadano, con visión social de futuro y bases económicas sólidas y no el tiempo el que diga si la ciudad debió embarcarse en esta megaobra, aplazando demandas ciudadanas urgentes como la falta de empleo digno, educación de calidad, vivienda, inseguridad y la pobreza, que aumentan la vulnerabilidad de un alto porcentaje de la población que demanda atención.
No hay que temer a las megaobras, pero tampoco empeñar los recursos públicos en aquello que no contribuya a la superación de los menos favorecidos, si es que aspiramos a crecer como sociedad.
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