Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Un carnaval glamuroso engalana las calles de Carmen de Bolívar. Desde lo alto, en los Montes de María, observan a su hijo musical y aclamado. Lo aplauden y él solo ajusta sus lentes de marco grueso, sonríe achinando sus ojos y sigue caminando acompañado de la musa, de la inspiración del clarinete y el solfeo, ella, Matilde Díaz, con labial oscuro y zapatillas relucientes sonríe mientras aprieta su mano. Eso pasaba cada que Lucho Bermúdez caminaba por las calles del lugar que lo vio nacer.
A este personaje sus oídos le permitieron escuchar más allá; sus ojos, musicalizar paisajes inimaginados; sus manos, crear piezas de colección para la vida; sus canciones, darle al pueblo lo que es del pueblo; la alegría, el baile, música que jamás en la vida se imaginaron escuchar, y su nombre, se convirtió en legado, en historia sonando en las calles, en memoria y en el mejor sinónimo para música colombiana. Desde los cuatro años agarró el flautín y desde ese día nunca dejó de sonar. En poco tiempo aprendió...