Sí las buenas intenciones fueran suficientes para que algo funcione, uno podría recomendar “Padres e hijas”, pues con eso se encuentra el espectador: con un puñado de buenas intenciones que no alcanzaron a completar el melodrama que pretendían el guionista y el director.
Elementos interesantes había. No es común ver padres solteros en películas de Hollywood, y menos en historias que no sean comedias. En este caso Jake Davis es un escritor prestigioso que pierde a su esposa en un accidente y tiene que encargarse de su hija pequeña, mientras combate las secuelas físicas con las que quedó. La relación entre padre e hija es entrañable y las escenas entre la actriz infantil Kylie Rogers y Russel Crowe (quien además hace un gran trabajo al actuar...