Su camisa de cuadros y su chaqueta color miel ocuparon espacios importantes en los medios de comunicación del mundo. Así estaba vestido Juvencio Samboní cuando declaró por primera vez frente a las cámaras, impecable, secándose el llanto con un papelito blanco, y diciendo: “60 años sería demasiado poquito para lo que le hizo a la hija mía”.
Ese 4 de diciembre, este hombre de ascendencia indígena, que abandonó su vida en el Cauca para probar suerte en la capital, se convertía en el padre de la protagonista de la historia de terror infantil más espeluznante jamás imaginada en un barrio de clase alta como Chapinero Alto, Bogotá . Yuliana Samboní. Secuestrada, violada y asesinada a sus 7 años.
Y sobran los detalles aberrantes de cómo Rafael Uribe...