Para golpear el fenómeno, más que martillo se requiere un bisturí
14 de septiembre de 2016
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Sobre la fumigación se han advertido debilidades: la cantidad de hectáreas asperjadas en relación con la disminución real de los cultivos ilícitos es muy limitada. Se fumiga mucho, pero no se logra afectar de manera considerable las áreas sembradas.
Hay que intensificar la erradicación manual, lo cual se cruza con los compromisos adquiridos por las Farc de retirarse del negocio, lo que debe tener un efecto visible, dada la influencia de esa organización en el tema. Así mismo, la aplicación rigurosa del Punto 1 de la agenda sobre Desarrollo Agrario Integral.
La desmovilización implica al Gobierno el reto de regular y afianzar la institucionalidad en los territorios donde las Farc tienen influencia. Ese espacio lo van a querer copar las demás estructuras...