las columnas de humo negro que manan del terrorismo del eln
18 de febrero de 2018
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El Eln está empeñado en cubrir diferentes regiones del país con petróleo derramado, con polvo y escombros de puentes y estaciones de policía, con llanto de viudas y huérfanos. También con la oscuridad de los apagones que trae la voladura de torres de energía. Es el mismo manto de terror y destrucción con el que por supuesto el Eln ahoga la continuidad del diálogo en Quito. Sus ataques dinamiteros fisuran más y más la mesa de conversaciones.
Los daños están por doquier: en la Costa Atlántica, en los Santanderes, en Arauca, en Nariño y Putumayo. Detonan bombas panfletarias en las calles de Bogotá y pintan los buses de servicio público en Norte de Cauca y Antioquia. En ausencia del grueso de las Farc, el Eln pretende hacerse sentir con una violencia...