Realmente las mayorías que se conformaron en el Congreso serán apretadas. No veo, como en otras épocas, unas mayorías aplastantes. Las habrá, sí, suficientes, entre otras cosas porque muchos parlamentarios de partidos que se declararon como independientes, apoyaron al presidente Duque y que lo harán con las causas nobles que fueron por las que la gente votó.
La opinión pública nos dio una matrícula condicional a los políticos. Si no entendemos el mensaje, en cuatro años estará esperando la izquierda, ansiosa, para asumir el poder en Colombia.
Y hay que decir que sí, que por supuesto que se puede gobernar sin mermelada. Lo que dice Armando Benedetti es porque juzga por su propia experiencia. El Gobierno no tiene por qué repartir nada. El poder no es un botín para repartir entre piratas que participan en él. El Congreso tiene que ejercer su labor constitucional de legislar y, sobre todo, de ejercer control político.
Tenemos grandes retos. Empezando por el del presupuesto nacional de 2019, conseguir llenar el hueco de 25 billones. La ley de Plan Nacional de Desarrollo. Solucionar el hueco de la salud. La reforma tributaria para que paguen más los que más tienen. Leyes de seguridad ciudadana, y los planes sociales del “sello Duque”.
Regístrate al newsletter