El problema más delicado en Colombia, relacionado con el cambio climático, es el aumento de la deforestación y la colonización de la región amazónica y eso no le permitiría cumplir el Acuerdo de París.
Su meta más importante es la deforestación cero. Lo demás son metas secundarias porque la deforestación es el aporte más grande del país en el caso de gases de efecto invernadero.
Además, hay que conservar la mayor cantidad posible de bosque amazónico porque sus funciones son clave en la captura de carbono y la protección de sus ecosistemas y el propio río, que es una gran bomba de vapor de agua.
El tema de la economía circular, claro es que importante, pero es una agenda para los países del norte, que tienen la capacidad de desarrollarla por su gran exigencia en investigación y desarrollo de tecnologías muy avanzadas.
Colombia puede incrementar su actividad agrícola, pero implicaría desarrollar tecnologías para que esa nueva agricultura aguante los impactos del cambio climático, con nuevos sistemas de labranza, nuevas variedades de especies comestibles, buen uso de sus recursos hídricos, excelente manejo del suelo y unas formas de expansión agrícola que liberen y no capturen carbono.