Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

La naturaleza no puede seguir perdiendo elecciones

Estamos orgullosos de ser el segundo país más biodiverso del planeta, pero no actuamos en ese sentido.

hace 1 hora
bookmark
  • La naturaleza no puede seguir perdiendo elecciones

Por Camilo Quintero Giraldo - @camideambiente

En Colombia, la naturaleza viene perdiendo elecciones. No porque haya menos problemas ambientales, sino porque dejó de ser prioridad en el debate. En la última elección legislativa, casi todos los candidatos con trabajo y agenda ambiental nos quemamos. Y en la actual campaña presidencial, los temas ambientales han pasado de agache, como si fueran un lujo y no una condición básica para la vida y el desarrollo.

Esta desconexión es preocupante y peligrosa. Sabemos que sin árboles no podemos respirar. La mala calidad del aire nos cuesta billones de pesos al año y 13 de cada 100 muertes en Colombia está asociada al aire contaminado. Sabemos también que las grandes tragedias “ambientales” en Colombia no han sido hechos inevitables, sino consecuencia de la falta de gestión, de planificación y de prevención del riesgo.

Ahí están los tristes ejemplos de Armero, Mocoa, Villatina, Las Palmas, La Gabriela. Tragedias que no deberían repetirse, pero que siguen apareciendo cuando el Estado llega tarde o no llega.

En esta campaña presidencial, la protección de la vida no está en la agenda y la paradoja es evidente. Estamos orgullosos de ser el segundo país más biodiverso del planeta, pero no actuamos en ese sentido. Celebramos nuestra riqueza natural en los discursos, pero la relegamos en las decisiones. La biodiversidad no es sólo motivo de orgullo, es la base de nuestra economía y de nuestra vida. Colombia tiene la oportunidad y el deber de reconocer su dependencia de la naturaleza y convertirla en un factor real de competitividad nacional e internacional.

Sectores como la agricultura, la infraestructura, la salud y el turismo dependen directamente del buen estado de los ecosistemas. Sin suelos sanos no hay alimentos, sin agua no hay ciudades, sin biodiversidad no hay vida. Su deterioro no solo implica consecuencias ambientales; también se traduce en riesgos económicos, sociales y de competitividad. No hay crecimiento sostenible si se destruyen los sistemas ambientales que lo hacen posible.

La falta de una visión ambiental en la campaña presidencial puede afectar tanto la sostenibilidad ambiental como la estabilidad económica del país. Se discuten reformas, se anuncian obras, se prometen soluciones, pero lo ambiental sigue sin ocupar el lugar central que le corresponde.

Colombia tiene enormes oportunidades y la biodiversidad puede traducirse en miles de empleos verdes, en bioeconomía, en innovación y en desarrollo territorial. Puede ser la base de una economía más diversificada y más competitiva. No se trata de escoger entre desarrollo y naturaleza, sino de entender que uno depende del otro.

Por eso es fundamental que las personas llevemos estas discusiones a los candidatos y a sus campañas. Que les exijamos compromisos claros y que no vean la naturaleza como un enemigo del desarrollo sino como su principal aliada, porque también se trata de salvar nuestra supervivencia, nuestra salud y nuestra economía.

La naturaleza no vota, no hace campaña y no participa en debates. Pero sostiene todo lo demás. Y si la naturaleza sigue perdiendo elecciones, tarde o temprano, las perderemos todos.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD