Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Equivocaciones costosas

hace 1 hora
bookmark
  • Equivocaciones costosas
  • Equivocaciones costosas

Por Armando Estrada Villa - opinion@elcolombiano.com.co

Germán Vargas Lleras fue un político de tiempo completo, preocupado por los problemas del país y comprometido en la búsqueda de sus soluciones. Ocupó varios de los altos cargos que la democracia ofrece a las personas transparentes, preparadas, experimentadas, dedicadas y bien intencionadas, pues fue vicepresidente de la República, ministro de Estado, senador y presidente de la corporación, concejal de Bojacá y Bogotá y presidente del cabildo, posiciones en las que se destacó por su diáfana y positiva labor en bien del país.

Debe relievarse en su destacada trayectoria que militó en los partidos Nuevo Liberalismo, Liberal y Cambio Radical del cual era líder hasta su muerte, se desempeñó como senador de la República en 4 períodos, siendo autor de importantes proyectos de ley y protagonista de trascendentales debates, ejerció, entre los años 2010 y 2013, la responsabilidad de varios ministerios: Interior y Justicia, Gobierno y Vivienda, Ciudad y Territorio, cargo en el que sobresalió como ejecutor del ambicioso programa de vivienda y modernizador de la infraestructura vial, fue vicepresidente de la República entre 2014 y 2017, en el gobierno de Juan Manuel Santos, además, sobrevivió a dos atentados y escribía leída columna en El Tiempo.

Vargas Lleras aspiró a la presidencia de la República y para alcanzar ese objetivo se presentó dos veces como candidato presidencial. La primera, en 2010, cuando consolidaba su carrera política, fue superado por Juan Manuel Santos y Antanas Mockus y obtuvo apenas 1.491.400 votos, 10.13% de la votación. La segunda, en 2018, cuando renunció a la vicepresidencia para adelantar la campaña presidencial y con solo 1.408.000 votos y 7.28% del total, fue sobrepasado por Iván Duque, Gustavo Petro y Sergio Fajardo.

Es válido preguntar por qué obtuvo tan mal resultado en 2018, si había tenido desempeño exitoso como parlamentario, ministro y vicepresidente y reunía condiciones y experiencia para ser buen presidente. Dos acontecimientos de carácter más personal, de los cuales fue personaje central, provocaron crítica en los medios y en círculos políticos y sorpresa en la población: el coscorrón a su guardaespaldas y la calificación de “preguntas chimbas” al interrogante de una periodista.

En 2016, en un acto de entrega de viviendas gratis en Ciénaga de Oro, cuando la multitud quería acercarse al vicepresidente a agradecerle, el escolta Ahumada lo pisó accidentalmente y su reacción fue intemperante, lo golpeó con la sombrilla y luego con la mano le dio un coscorrón, hecho que se convirtió en noticia nacional y puso de presente el temperamento exaltado de Vargas Lleras. En 2018, en la campaña presidencial, Vargas Lleras, en entrevista concedida a Yolanda Ruiz, periodista de RCN, cuando le pregunta sobre momentos de alegría y tristeza que haya tenido en su vida, éste manifiesta “que preguntas tan chimbas”, como si se tratara de una cuestión insignificante, cuando a partir del músico Juanes que la popularizó, la palabra significaba algo extraordinario. Tanto del coscorrón como del empleo del vocablo chimba, Vargas Lleras presentó disculpas públicas a su guardaespaldas y a la periodista.

Equivocaciones costosas para Vargas Lleras porque le impidieron conquistar la presidencia de la República, no obstante poseer méritos y capacidad probada, y para Colombia porque perdió la oportunidad de tener un primer mandatario a quien le cabía el país en la cabeza y tenía dotes políticos, administrativos y morales para convertirse en excelente gobernante.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD