El bolsillo de los colombianos que compran en dólares, desde quienes viajan al exterior hasta las empresas que importan maquinaria, tiene una buena noticia esta semana.
Por primera vez desde enero de 2020, el país tendrá una Tasa Representativa del Mercado (TRM) por debajo de los $3.300. Desde este viernes y hasta el próximo martes regirá una TRM de $3.248,87.
Así las cosas, esto representó una caída de $56,36 frente a la TRM que estaba vigente ($3.305,38). Con esto Colombia completó toda una semana con el dólar en tendencia bajista por los $3.300.
Durante la jornada, el dólar abrió en $3.282,00, tocó un máximo de $3.285,00 y llegó a un mínimo de $3.231,00. Es decir, la moneda estadounidense se movió en un rango de apenas $54 pesos, pero con una tendencia clara a la baja que llevó el precio promedio final a $3.249,025.
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El dólar también cae frente a otras monedas de la región
La caída del dólar no fue exclusiva de Colombia. Frente al peso mexicano, la divisa retrocedió 0,34% y se ubicó en 17,4865. Ante el real brasileño bajó 0,15%, hasta 5,1085, y frente al peso chileno cedió 0,27%, cerrando en 925,38.
En el caso puntual del peso colombiano, el descenso fue de 1,47%, con el dólar en 3.246,88, mientras que frente al sol peruano la variación fue de -0,17%, hasta 3,3925.
En el frente global, el panorama fue distinto: los futuros del índice dólar (DXY), que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a una canasta de monedas fuertes como el euro o el yen, subieron 0,07% hasta 100,760 puntos. Esto muestra que, aunque el dólar se debilitó frente a las monedas latinoamericanas, mantuvo cierta fortaleza a nivel mundial.
Medio Oriente, la Fed y la OTAN: el trasfondo internacional
Detrás de este comportamiento cambiario hay un ambiente internacional cargado de tensión. Estados Unidos mantiene enfrentamientos con Irán, pese a que ambas partes hablan de avanzar en “conversaciones técnicas”.
Esta situación coincidió con la cumbre de la OTAN en Turquía, donde no se anunciaron nuevos compromisos de apoyo militar y el presidente Donald Trump cuestionó públicamente la disposición de la alianza a involucrarse más a fondo en el conflicto.
A esto se suma la publicación, el miércoles, de las actas de la reunión de junio de la Reserva Federal de Estados Unidos. El documento reveló que algunos miembros del comité consideraban justificada una subida de tasas de interés, una señal que los mercados están leyendo con atención.
Ahora, los inversionistas esperan los datos de inflación de la próxima semana en Estados Unidos y la comparecencia del presidente de la Fed, Kevin Warsh, ante el Congreso, en busca de pistas sobre el rumbo de las tasas.
Otro factor que empieza a preocupar a los analistas es el clima. El Centro de Estimación Climática advirtió que el fenómeno de El Niño se está intensificando y podría convertirse en uno de los más fuertes de los últimos 75 años.
Las temperaturas del Pacífico ecuatorial ya están 1°C por encima de lo normal, un dato que no es menor: este fenómeno suele traer sequías que afectan las cosechas y, con ellas, presionan al alza los precios de los alimentos en toda la región.
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“El mercado se está adelantando demasiado”, advierte un analista
Para entender por qué el dólar cae con tanta fuerza en Colombia, Yovanny Conde, cofundador de la firma Finxard, le dijo a La República que el mercado está descontando muy rápido los beneficios que se esperan de la nueva administración que se posesionará próximamente.
“Aunque es posible una TRM en US$3.200 o incluso US$2.900 durante el cuatrienio, no creo que ese nivel esté justificado inmediatamente después de la elección. En mi opinión, un tipo de cambio cercano a $3.500 sería más consistente con los fundamentales actuales que los aproximadamente $3.320 observados. Creo que el mercado está adelantando varios trimestres de expectativas positivas en cuestión de días”, explicó el experto.
En la misma línea, Willian Farid Barreto Hernández, especialista en comercio internacional, consideró para ese mismo medio que no se trata de una caída permanente del dólar, sino de un periodo de dólar bajo con episodios de volatilidad.
Barreto Hernández explicó que un peso apreciado —es decir, un dólar más barato— tiene efectos mixtos para la economía colombiana. Por un lado, ayuda a reducir el costo de las importaciones, alivia presiones inflacionarias y favorece a las empresas que compran maquinaria, tecnología, insumos o bienes terminados en el exterior. También beneficia a las personas y compañías que tienen deudas o pagos pendientes en dólares, pues necesitan menos pesos para cubrirlos.
Por otro lado, la moneda fuerte golpea a los exportadores colombianos, que reciben menos pesos por cada dólar que venden en el exterior, lo que puede reducir sus márgenes de rentabilidad. En otras palabras, lo que es una buena noticia para quien importa o viaja, puede ser un dolor de cabeza para quien vende café, flores o textiles al mundo.
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