x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

La crisis detrás del boom del limón Tahití: productores están al borde de arrancar sus cultivos

El limón Tahití, que ha sido visto como la gran promesa exportadora del agro colombiano, enfrenta hoy una crisis marcada por precios bajos al productor, intermediarios, aranceles y ausencia de políticas públicas.

  • Los productores de limón Tahití están enfrentando una crisis de precios que los está obligando a cultiva con pérdidas. FOTO CAMILO SUÁREZ.
    Los productores de limón Tahití están enfrentando una crisis de precios que los está obligando a cultiva con pérdidas. FOTO CAMILO SUÁREZ.
  • El limón Tahití es una de las frutas con mayor potencial de exportación en Colombia. FOTO CAMILO SUÁREZ.
    El limón Tahití es una de las frutas con mayor potencial de exportación en Colombia. FOTO CAMILO SUÁREZ.
  • Varios de los productores han considerado, incluso, arrancar sus árboles para dedicarse a la ganadería. FOTO CAMILO SUÁREZ.
    Varios de los productores han considerado, incluso, arrancar sus árboles para dedicarse a la ganadería. FOTO CAMILO SUÁREZ.
hace 14 horas
bookmark

Hace algunos años, en las montañas del Suroeste antioqueño comenzó a germinar la promesa de un nuevo “oro verde”: el limón Tahití. Su alto rendimiento y el auge exportador lo hicieron ver como la apuesta segura para transformar la economía regional y abrirles camino a los agricultores en el mercado internacional.

Y así fue, al menos en cierta parte. De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Exportadores (Analdex), entre enero y junio las ventas al exterior de limón Tahití alcanzaron los 73,7 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 15,7% frente al primer semestre de 2024. Estados Unidos se consolidó como el principal destino, al concentrar cerca del 80% de esas exportaciones, posicionando a Colombia como el noveno mayor exportador mundial de limones.

Consulte: Así es el boom del cacao: exportaciones crecieron más de 100% en 2024

Sin embargo, detrás de ese boom se esconde una realidad muy distinta para quienes lo cultivan: desplome de precios, altos costos logísticos, dificultades climáticas, escasez de mano de obra y aranceles han golpeado tan fuerte a este subsector que muchos productores han considerado arrancar sus árboles o cambiarse a otro cultivo.

La crisis del limón tahití ha empeorado

Hace un año, productores y exportadores antioqueños de limón Tahití se reunieron en la Gobernación de Antioquia para conformar una mesa técnica comercial y trazar una hoja de ruta que ayudara a superar la difícil situación del subsector. No obstante, para muchos, los resultados aún no se ven y, por el contrario, la crisis se ha mantenido e incluso se ha agudizado.

Ese panorama lo confirma Juan Pablo Duque, quien hace seis años fundó Equilibria Agro, una empresa ubicada en La Pintada, Antioquia, que cuenta con 300 hectáreas destinadas a la producción de fruta de calidad de exportación y 180 hectáreas reservadas para la conservación del bosque nativo.

Infográfico
La crisis detrás del <i>boom</i> del limón Tahití: productores están al borde de arrancar sus cultivos

Desde que ingresó al negocio, su entusiasmo y perseverancia por el limón Tahití no han dejado de crecer. Pero reconoce que, detrás de las buenas cifras, el sistema no está funcionando. “El limón tiene un potencial enorme, pero los productores y la mayoría de exportadores no están recibiendo un precio justo”, advirtió.

Según Duque, esta crisis es consecuencia de un cóctel de factores que golpea de frente a los productores. A los bajos precios y a una comercialización dominada por intermediarios —que restan valor al producto y castigan tanto al agricultor como al consumidor final— se sumó el impacto del clima y las dificultades estructurales que tiene el campo.

La nubosidad redujo la radiación solar, afectando la calidad del fruto y disminuyendo el volumen apto para exportación. A esto se añadió la presión sobre la cosecha: lo que normalmente se recogía en seis días tuvo que intentarse en apenas tres, porque la fruta mojada no se podía recolectar. Para muchos agricultores fue imposible duplicar su mano de obra y buena parte del limón terminó madurándose en el árbol.

Como si fuera poco, los derrumbes y bloqueos en las vías dificultaron el acceso a varias fincas, retrasando la recolección y generando pérdidas adicionales, tanto en fruta como en costos por maquinaria.

Puede leer: Granja avícola paisa recibe certificación y se convierte en la primera del país en garantizar el bienestar de sus gallinas: aquí la historia

Y en materia de exportación, el panorama tampoco es alentador. La devaluación del dólar y los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a los productos colombianos que llegan a Estados Unidos —que comenzaron a regir desde el primer semestre del año— han generado sobrecostos cercanos al 20%. A esto se suman los altos costos logísticos: solo el manejo interno dentro de Colombia representa alrededor del 17% del valor total de lo que exportan.

“El potencial está ahí. El mercado existe. La fruta gusta y crece en el mundo. Pero mientras en los informes celebremos cifras y en el campo arranquen árboles, no podemos hablar de éxito”, afirmó Duque.

Pero no solo es el caso de Equilibria, también es el de José Pablo Saldarriaga de Támesis, de Óscar Tilano de Urabá y de otros muchos productores del departamento y del país.

Campesinos denuncian que están teniendo pérdidas con el limón Tahití

Producir un kilo de limón está costando entre $800 y $1.100, aunque esto puede variar. Sin embargo, en algunas temporadas los compradores pagan apenas $1.000, lo que deja a los productores sin margen de ganancia e incluso con pérdidas. Esto contrasta con el precio que enfrentan los consumidores, que puede llegar hasta los $3.500 por kilo.

El limón Tahití es una de las frutas con mayor potencial de exportación en Colombia. FOTO CAMILO SUÁREZ.
El limón Tahití es una de las frutas con mayor potencial de exportación en Colombia. FOTO CAMILO SUÁREZ.

Para José Pablo, quien lleva cinco años dedicado a este cultivo, la crisis es tan grave que ha llegado a considerar arrancar los cerca de 5.000 árboles de su finca y trasladarse a la ganadería. “Los esfuerzos que se hacen para sacar fruta con buena calidad y certificada no te los están pagando, y por el contrario, hay un mercado que está comprando sin certificaciones. Eso lo lleva a uno como productor pequeño a apretarse el flujo de caja. La fruta es apetecida en el mercado internacional, pero los productores no estamos percibiendo ese valor”, comentó Saldarriaga.

Por el lado de Tilano, sus volúmenes de producción no son suficientes para exportar de manera directa, por lo que debe recurrir a empresas que lleven su limón al exterior. “Muchas veces tenemos que tratar con intermediarios que nos pagan precios tan bajos que ni siquiera cubren los costos de cultivo. A veces la situación es tan crítica que preferimos dejar el limón en el árbol, porque no alcanza ni para pagar la mano de obra de la cosecha. Resulta más costoso recogerlo y transportarlo al punto de acopio que dejarlo perder en la planta”, relató.

Productores de limón Tahití aseguran que no se trata de solo de brindar créditos

Si bien los productores y exportadores valoran los créditos ofrecidos desde el sector público, advierten que prestarle a alguien que venderá a pérdida solo aplaza el problema.

EL COLOMBIANO consultó con la Secretaría de Agricultura de la Gobernación de Antioquia sobre las peticiones de los productores de limón y los resultados alcanzados durante el último año. Manuel Naranjo, secretario de Desarrollo Económico, señaló que el limón Tahití hace parte de los rubros priorizados “por el valor y la vocación que tiene en el mercado exportador”.

Varios de los productores han considerado, incluso, arrancar sus árboles para dedicarse a la ganadería. FOTO CAMILO SUÁREZ.
Varios de los productores han considerado, incluso, arrancar sus árboles para dedicarse a la ganadería. FOTO CAMILO SUÁREZ.

“El objetivo es orientar a los productores hacia la exportación, entendiendo que se trata de un cultivo de alta inversión. Por eso venimos fortaleciendo alianzas entre la Gobernación y las alcaldías municipales para impulsar los proyectos productivos. Sin embargo, es fundamental que los productores cuenten con la capacidad de sostenerlos, ya que la inversión pública se concentra en la siembra, la formación y la capacitación”, explicó.

El funcionario agregó que se está poniendo un énfasis especial en la certificación exportadora, con el fin de que los productores realmente puedan generar valor agregado y acceder a mercados internacionales.

Frente a los fenómenos climáticos y otros riesgos, Naranjo informó que se encuentra en estructuración un proyecto en alianza con Finagro para incentivar el seguro agropecuario. “La idea es que, con recursos nacionales y departamentales, se logre un aseguramiento todo riesgo para las plantaciones, con un cubrimiento cercano al 80%. Esto permitiría a los productores contar con una prima que les ayude a mitigar las pérdidas derivadas de eventos adversos”, explicó.

Y destacó que, en materia de asistencia técnica, se está desarrollando el programa Agro100, una red de consultorios rurales que busca generar datos para la toma de decisiones, identificar las brechas de los pequeños productores y ofrecer un acompañamiento más cercano.

Por ahora, el desafío está claro: sin diálogo, sin gremios fuertes y sin una política agrícola de largo aliento, el limón Tahití —y con él otros cultivos con potencial exportador— seguirán atrapados entre el entusiasmo de los mercados y la frustración de los productores. El país tiene la tierra, el talento y la fruta; lo que falta es la decisión colectiva de unir esfuerzos para que sembrar y exportar no sea un acto de resistencia, sino una verdadera oportunidad de futuro.

“El limón Tahití puede ser un motor del agro colombiano, pero no con esfuerzos aislados ni productores desconectados. Necesitamos bloques organizados, una federación fuerte, alianzas entre todos los actores y, sobre todo, una política de largo plazo que nos permita construir el futuro con visión y ambición”, puntualizó el fundador de Equilibria.

Entérese: Se agrava la protesta agraria: paperos y cacaoteros se unen a arroceros por crisis de precios y contrabando

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida