La firma canadiense Brookfield Asset Management (BAM) y la chilena Colbún protagonizarán la próxima semana la puja que realizará el Gobierno, para vender el 57,61 por ciento de las acciones que tiene en la generadora de energía Isagén.
El interés de esas compañías quedó en firme, al ser la únicas en presentar las pólizas exigidas para participar en el proceso, cosa que no hizo la francesa Engie (antes GDS Suez).
La empresa que quiera quedarse con Isagén deberá girar al Gobierno, al menos, 6,48 billones de pesos y le tocará alistar, como mínimo, otros 2,76 billones de pesos para comprarle a igual precio de subasta a los “accionistas minoritarios”, quienes tienen menos del 3 por ciento de propiedad.
BAM es una compañía dedicada a la gestión de activo reales y fondos de inversión de capital privado, enfocada principalmente en los sectores de infraestructura, energía y bienes raíces. Además está listada en diversos mercados de valores.
Colbún, por su parte, es una empresa eléctrica chilena que posee y opera 15 centrales hidroeléctricas, 7 termoeléctricas, 17 subestaciones y 892 kilómetros de líneas de transmisión en cuatro regiones de Chile.
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