Luego de un 2020 de altibajos, en el que incluso tocó fondo a mediados de abril, cuando la referencia WTI cayó por debajo de cero dólares, el sector petrolero tomó un respiro. Días atrás superó la barrera de los US$70 por barril y llegó a máximos de dos años. Incluso, la semana anterior, el Brent –con el que Colombia hace sus cuentas– cerró en US$72,69 por barril, mientras el WTI (o petróleo de Texas) culminó en US$70,91.
Como si fuera poco, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) planteó en su informe de este mes que la demanda va a un ritmo acelerado y podría esperarse una dinámica favorable en los trimestres que se avecinan. De hecho, vaticinó que volverá a cifras precovid para finales de 2022 y de paso llamó a la Organización de Países...