Apenas 26 días duró Ricardo Valencia en la dirección del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Fue declarado insubsistente después de afirmar que, hasta el 31 de agosto, no había encontrado anomalías en las cifras de mercado laboral reportadas por su antecesora, Piedad Urdinola. Sin embargo, Valencia aclara que esa declaración no significaba que considerara infalibles las estadísticas de la entidad.
El ahora exdirector también se refirió a la directriz del Gobierno de De la Espriella de cancelar las ruedas de prensa de Dane, a la independencia técnica del Dane y a las razones expuestas por el Ejecutivo para declarar su insubsistencia. Aseguró que no recibió una llamada de Presidencia para comunicarle una inconformidad y defendió que las cifras publicadas hasta el momento han pasado por mecanismos de control de calidad, aunque siempre pueden ser revisadas y corregidas.
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¿Desde Presidencia se le dio una orden para cancelar la rueda de prensa sobre el IPC?
“A mí personalmente no me llamó nunca nadie de Presidencia para decirme eso, pero la directora de comunicaciones del Dane sí recibió una llamada de alguien del equipo de comunicaciones de Presidencia, recordándole la directiva y diciéndole que, en ese sentido, no avanzáramos con la rueda de prensa de IPC.
Sin embargo, la Ley de estadística, que fija la independencia técnica del Dane, también deja abierto el formato en el que el Dane debe presentar las cifras. De todas maneras, garantizamos la publicación puntual, a las 6 de la tarde, de todos los datos de IPC, los materiales de soporte, y yo personalmente grabé un video en ese horario que colgamos en nuestras redes para explicar con toda pedagogía el cálculo del IPC y los resultados que estábamos obligados a publicar en esa fecha”.
¿Ese video generó alguna inconformidad de Presidencia?
¿Cómo recibió la noticia de que debían cancelar las ruedas de prensa?
“Yo la recibí con un sentido de mi obligación al frente del Dane, y era publicar los datos. El Dane recoge y publica datos con un solo propósito, y es que estén a disposición de toda la sociedad.
Yo rápidamente me concentré en cumplir la obligación que tengo frente a la sociedad y frente a la ley de disponer los datos que calculamos y que debemos disponer para toda la sociedad. Lo hicimos por distintos medios: en nuestra página, publicando los anexos, el boletín técnico, la presentación de Power Point y, adicionalmente, grabé un video en el que traté de explicar con pedagogía los datos”.
¿En algún momento manifestó estar en desacuerdo con esa decisión?
“No, porque yo no recibí el contacto de ninguna entidad, de nadie de Presidencia, sino que me ocupé de cumplir con mi obligación de divulgación de los datos.
Tengo entendido, pero no participé de esa comunicación, que el área de comunicaciones del Dane le manifestó al área de comunicaciones de Presidencia que existía ya un anuncio formal de la rueda de prensa. En fin, yo no conozco, no participé de esa conversación”.
¿Qué fue exactamente lo que ocurrió en la rueda de prensa que no le gustó a Presidencia?
“Lo que sucedió exactamente en la rueda de prensa, y hubo dos momentos: uno, durante mi exposición principal, en el que yo reconocí que el Dane había realizado unas actualizaciones de sus proyecciones de población en los años 2025 y 2023, y que este hecho obligaba a revisar las metodologías de diseño muestral de todas las encuestas de hogares que utilizan como base las estructuras poblacionales que la misma entidad publica.
Y anuncié que, para garantizar que las encuestas de hogares reflejaran esas estructuras poblacionales y, en general, dieran toda la confianza a la sociedad sobre la rigurosidad de su cálculo, yo anunciaba la conformación de un comité de expertos en demografía y encuestas de hogares que abordara estas preocupaciones de usuarios expertos externos sobre los resultados de los últimos meses en materia de mercado laboral.
Y el segundo momento fue el de las preguntas abiertas a los periodistas. Yo creo que tus colegas te confirmarán que mi instrucción fue atender todas las preguntas, pero no filtrar ninguna. Una de esas preguntas que me formuló un periodista indagaba sobre si yo había encontrado alguna inconsistencia en las cifras que estábamos publicando de mercado laboral, y yo dije que, hasta la fecha en la que se me formulaba esa pregunta, yo no había encontrado ninguna anomalía.
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Expliqué que la cadena de valor para el cálculo de estos indicadores es larga, involucra a muchas personas y se observan estándares de calidad internacional que comparten las distintas oficinas estadísticas alrededor del mundo.
Así que, juntando estos dos elementos de la rueda de prensa, lo que quisiera destacar es que el mecanismo idóneo para revisar la calidad de una publicación está compuesto por múltiples controles al interior de la entidad. Además, cuando existen preocupaciones estructurales sobre las publicaciones de la oficina estadística, ordinariamente se acude a comisiones externas de expertos que refuercen los controles de calidad de cualquier oficina estadística.
Ese es un mecanismo verdaderamente idóneo y supera por mucho la capacidad que tenga un director individualmente de analizar a profundidad, en una semana, todos los cálculos históricos de una entidad.
Ese es un mecanismo que yo no recomiendo, porque me parece que no es tiempo suficiente para revisar todas las condiciones estructurales de una operación estadística que requiere revisión”.
Y Presidencia se lo cobra, dice que no había auditorías profundas. No les gustó esa rueda de prensa...
“Yo he tratado de ilustrar el aprecio que tengo y el respeto que tengo a tomar decisiones de esa naturaleza basadas en evidencia y en métodos científicos profundos. No podría referirme a cuáles fueron las razones que más molestaron a Presidencia, más allá de las que expone el comunicado esta tarde, porque yo no tengo ninguna evidencia adicional a la que contiene el comunicado de Presidencia de final de la tarde”.
¿Usted se enteró por ese comunicado de su salida?
“No recibí ninguna llamada en ningún momento ni ninguna manifestación de molestia, pero tampoco tiene el Gobierno la obligación de realizar tal llamada. El Gobierno tiene las competencias para declarar la insubsistencia por los poderes que le concede el marco legal colombiano”.
El comunicado también dice que hizo caso omiso a la directiva Presidencial sobre ruedas de prensa. ¿Qué responde a ese señalamiento?
“Yo no conozco exactamente cuáles incumplimientos tiene en mente la Presidencia cuando escribe eso en el comunicado.
Lo que sí sé es que la labor del Dane está arreglada por la Ley de Estadísticas y por la Constitución, y obliga claramente a la independencia técnica y a calcular y disponer los indicadores para la sociedad, de acuerdo con el buen criterio de la propia oficina estadística”.
¿Qué sensación le dejan estas decisiones del Gobierno, ya como ciudadano y con su experiencia en el Dane?
“En efecto, yo me desempeñé como subdirector general de la entidad entre 2018 y 2022, y ahí tuve la fortuna de conocer en detalle las rutinas, los estándares y la calidad de los equipos técnicos del Dane.
También conocí que las oficinas estadísticas no son infalibles frente al error y que, por ello, el estándar de calidad internacional prevé mecanismos para realizar controles de calidad y correcciones cuando se identifiquen errores en el cálculo de cualquier indicador.
De hecho, la producción de cuentas nacionales tiene el cuidado de avisarle al público que sus publicaciones son provisionales o preliminares, porque están sujetas a revisiones posteriores que provienen de controles de calidad o de que se ha conocido una mejor fuente de datos que la que se tenía en el cálculo inicial.
Así que, para mí, el error y las correcciones en una oficina nacional estadística son ordinarios y tienen mecanismos establecidos para tramitarse. Al fin y al cabo, el Dane es una institución de corte científico y pensaría que uno de los mandamientos del método científico es cambiar de predicado si nueva evidencia muestra que es necesario hacerlo”.
¿Se mantiene hoy en su declaración de que durante el Gobierno de Gustavo Petro no encontraron anomalías?
“No, porque yo no declaré eso. Lo que yo declaré es que, acerca de las cifras que yo estaba reportando sobre el mercado laboral para el periodo de referencia que yo estaba reportando, a la fecha en la que se me formuló la pregunta, es decir, el 31 de agosto, yo no había encontrado anomalías.
Pero predicar que todo cálculo de una oficina estadística es infalible es contrario al método científico y todas las oficinas estadísticas nacionales están abiertas a la revisión y la corrección. Eso es ordinario, no es excepcional”.
¿Se sintió con autonomía e independencia durante su corto periodo como director?
“Sí, claro, porque todos los días ejercí la independencia técnica. No interrumpí ninguna publicación y, de hecho, si revisas las dos publicaciones que hice que incluyeron videos, no solo entregaron los datos básicos de las publicaciones ordinarias sobre esos temas, mercado laboral e IPC, sino que incluí material adicional que le permitiera a la sociedad entender más a profundidad los fenómenos tanto de mercado laboral como de IPC que estaba reportando en esos casos”.
¿Qué significa para el Dane cancelar las ruedas de prensa en una entidad donde se necesita interpretar las cifras?
“Para ser totalmente directo frente a tu pregunta: yo considero que las ruedas de prensa son valiosas porque contienen un mecanismo de poder contestar en vivo preguntas sobre los datos.
Yo considero que un director o directora del Dane no debe pronunciarse sobre disputas políticas en el país y que eso hace daño a su independencia.
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Dicho eso, las oficinas nacionales de estadística tienen más recursos comunicacionales que las ruedas de prensa y en muchos países se considera buena práctica presentar los datos a través de canales distintos a las ruedas de prensa, porque esto permite, de alguna manera, ajustarse mucho a las explicaciones técnicas que se pueden consignar en documentos, tablas, gráficos y evitar el riesgo de que la impericia de un director o directora de turno cometa un error a la hora de presentar un dato.
Creo que lo importante es garantizar la independencia técnica del dato y la disposición de los datos de forma abundante, confiable, replicable, auditable para toda la sociedad”.
¿Qué mensaje le envía al país como exdirector del Dane, después de recibir la noticia de su insubsistencia?
“El Dane lleva 72 años produciendo estadísticas como un bien público para el país, utilizando estándares de calidad probados internacionalmente y abierto a la revisión y el escrutinio para evitar o corregir errores cuando ello suceda.
Cuidar el Dane es una prioridad para el Estado Social de Derecho y la democracia, porque es el mecanismo a través del cual la sociedad se explica a sí misma los fenómenos sociales, ambientales y económicos que le interesan”.
¿Le preocupa que la independencia técnica pueda cambiar?
“He tenido una posición técnica en toda esta conversación y lo que tengo que decirte es que las personas que apreciamos el método científico y el enfoque técnico no gustamos de pronunciarnos sobre hipotéticos, y tendrán que ocurrir los hechos de la nueva administración del Dane para poder emitir juicios o valoraciones acerca del cuidado de la independencia técnica”.
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¿La gente puede confiar hoy en las cifras del Dane?
“Las cifras publicadas hasta el momento de hoy han surtido mecanismos de control de calidad y han estado expuestas a escrutinios. Entonces, yo creo que hasta el momento son cifras confiables, pero que siempre hay lugar a revisión y a corrección de errores que se puedan encontrar retrospectivamente”.
¿Y ahora qué? ¿Ya quedó desempleado?