El ruido no solo ensordece, sino que puede acortar la vida. Eso al menos es el hallazgo de un estudio que averiguó el efecto en unas pequeñas aves urbanas y aunque no se puede extrapolar a otras especies podrían tener problemas.
Los gorriones comunes (Passer domesticus) están siendo afectados por el ruido del tráfico urbano de una manera muy particular: se reducen sus telómeros, estructuras de los cromosomas que han sido vinculadas a la duración de la vida.
No se sabe cómo produce ese efecto, pero los investigadores, encabezados por Alizée Meillère, concluyen en el artículo publicado en Biology letters que “nuestros resultados proveen la primera evidencia experimental de que el ruido solo puede afectar la longitud de los telómeros en las primeras...