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Mundo | PUBLICADO EL 10 febrero 2022

“Ni aunque me amarren me voy a montar en un avión a Cuba”: periodista que huyó de la isla y duerme en El Dorado

  • Aeropuerto El Dorado, Bogotá. FOTO COLPRENSA
    Aeropuerto El Dorado, Bogotá. FOTO COLPRENSA
  • Aeropuerto El Dorado, Bogotá. FOTO COLPRENSA
    Aeropuerto El Dorado, Bogotá. FOTO COLPRENSA
Pablo Sierra Saldarriaga

Ni aunque me amarren me voy a montar en un avión a Cuba, porque mi vida peligra”, suplicó la periodista cubana Yailen Insua. “Por favor, es una cuestión de vida o muerte”, avanzó.

El drama empezó en el momento que le tocó rebuscárselas con otras cosas: “Salgo de Cuba porque estaba en una situación que ya no podía resolver. Desde el año 2017 no puedo trabajar en lo que estudié, en el periodismo, hago trabajos extras porque la seguridad siempre va por la diferencia de pensamiento que tengo con el sistema que hay en mi país”, dijo a los micrófonos de Noticias Caracol

A partir de entonces todo ha sido apañárselas con lo que se pueda, pero la situación, más temprano que tarde, se tornó insostenible. ¿Cómo vivir tranquila con la pistola en la cien?, ¿a qué suena la voz del exilio?

El sábado 5 de febrero del 2022, la periodista cubana, directora del Sistema Informativo de la Televisión cubana y la Revista informativa Buenos Días, se embarcó, junto con su esposo, Boris, rumbo a la capital de Colombia. Escalas en aeropuertos. Siempre se trató de viajar a Nicaragua. País amigo del régimen cubano.

En el aeropuerto El Dorado recibió el baldado de agua fría cuando, desde Avianca, le comentaron, el 6 de febrero, que no podía continuar su viaje hacía el territorio de Daniel Ortega, porque había un error en sus pruebas PCR. Ella alegó: “No se me permitió montar en el avión. Supuestamente la prueba de mi marido tenía problemas con el PCR, el mismo con el que había salido de Cuba. No entiendo por qué nos dejaron montar en uno y en otro no”.

Acerca del tema de las PCR, la aerolínea se justificó: “Estos viajeros no han iniciado contrato de transporte con Avianca. La aerolínea está atenta a que solucionen su situación”, y con eso quedó despachado, provisionalmente, el asunto.

En el aeropuerto le comunicaron que estaba imposibilitada para viajar a cualquier otro lado que sea Cuba, pues desde el Ministerio del Interior le prohiben la salida del país por estar “regulada”. Ante la inminente presión de retornar a La Habana, el punto más álgido de su lamento sale a flote: “Le pedí asilo al Gobierno colombiano, porque no voy a regresar a Cuba porque mi vida peligra”.

Ante las incomodidades que supone dormir en una silla de aeropuerto o en el piso, y no tener dinero para alojarse en otra parte, ni conseguir la comida adecuada, la diabetes de su esposo causa estragos en sus preocupaciones. Estas son las horas en que una periodista cubana vive en los pasillos y salas de espera del aeropuerto El Dorado, en Bogotá.

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