Dos nuevas víctimas cobró la violencia de los yihadistas en Oriente Próximo. La noticia del asesinato del fotoperiodista británico, Luke Somers y el activista sudafricano Pierre Korkie causaron en el mundo rechazo y nuevas promesas de ofensiva contra los grupos extremistas islámicos.
Ambos fueron asesinados por militantes de la organización Al Qaeda el pasado viernes, tras una operativo de rescate fallido entre el Ejército yemení y Fuerzas especiales de Estados Unidos, en la provincia de Shabua (Yemen).
Ambos fueron encontrados gravemente heridos por los militares, informó ayer el Ministerio de Defensa de ese país árabe.
El presidente estadounidense Barack Obama condenó ayer el “bárbaro asesinato” del fotoperiodista y justificó la fallida operación...