Poco más de 100 kilómetros le faltan al Nord Stream 2, de 1.230 km, para terminar de conectar a Alemania con el gas ruso. En el mar báltico, al norte de Europa y en las inmediaciones marítimas de seis países, se construye desde 2015 el colosal gasoducto que pretende transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas de las costas de Rusia a la Unión Europea. Avanza la obra contra la fuerza de la naturaleza y la geopolítica: todo el continente europeo y Estados Unidos presionan por no terminar el proyecto.
No son pocos los intereses que confluyen aquí. Desde 2015, cuando se anunció su construcción, el Nord Stream 2 ha enfrentado a Alemania con la Unión Europea (UE) en dos campos que, aunque se pueden conectar, también pueden apuntar en direcciones...