Las tragedias y las adversidades funcionan como medidoras de la capacidad de reacción de los individuos, organizaciones y sociedades. Marcan el pulso de la determinación comunitaria para superar las contingencias.
La Rockefeller Foundation acaba de clasificar a Medellín como la ciudad número 33, entre 100, en su capacidad de resiliencia. Es decir, de soportar el dolor, las dificultades y de sobreponerse a la violencia. Por eso mismo, la ciudad recibirá en el futuro recursos para apoyar programas orientados a dejar atrás esos malos recuerdos y episodios.
Esta sí que es una resaltable nominación, porque no parte de negar ni ocultar realidades, sino, precisamente, de haberlas superado con imaginación y persistencia. Medellín, un ejemplo.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8