Por segunda vez voy a unos Juegos Olímpicos, esta vez acompañado de una mujer, Natalia Sánchez, quien hace historia por ser la primera colombiana en la gimnasia olímpica. Es un orgullo y me genera una gran felicidad como colombiano.
Para Pekín nuestras posibilidades en los Olímpicos han crecido gracias a que hemos mejorado en la preparación. Los esfuerzos me llevaron hasta Japón, en donde adelanté mi adecuación. Natalia estuvo en España y Alemania. Las cosas fueron bien hechas.
Mis aspiraciones como deportista son las de estar en la general individual entre los 15 mejores del mundo, en la suma de todos los aparatos, y en paralelas figurar en la final. En los otros aparatos aspiro a tener una muy buena actuación y, más que eso, disfrutar de la prueba ya que solo se hace cada 4 años y no es justo llegar a sufrir y no disfrutarla. Mi reto es gozarla.
Por los lados de Natalia, ella puede dar la sorpresa en viga, ya que en la Copa Mundo quedó tercera en la barra de equilibrio. Es su primera vez en unos Juegos y tiene un gran futuro por delante.