Casi muda y consternada estaba ayer la comunidad del barrio El Trébol, de Bello, con la noticia del asesinato de su vecino Miguel Ángel Rodríguez Quintero, de 45 años, a manos de su propio hijo de 20 años.
El joven, estudiante universitario, también atacó a su madre, Dora Estela Arrubla, quien permanecía internada en el hospital Marco Fidel Suárez, no se sabe en qué estado, pues las directivas, como suele suceder en este centro médico, se negaron a dar información.
Los hechos, según el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Luis Eduardo Martínez, ocurrieron a las 4:00 a.m. de ayer, cuando el joven llegó a su casa y luego de darles un beso a sus padres y abrazarlos, los atacó a cuchillo.
Según el oficial, el universitario primero agredió a su madre, pero como su padre intervino para defenderla, entonces el joven se abalanzó sobre él y le propinó varias puñaladas en el cuello y en el pecho que le causaron su muerte en el acto.
Alguien avisó a la Policía, que de inmediato corrió a atender el caso. En vista de que el muchacho no cesaba de atacar a su progenitora, los uniformados debieron dispararle para someterlo.
Hijo y madre fueron llevados al centro médico, donde ayer recibían atención. El joven estaba bajo custodia policial.
"Es una situación compleja, aberrante, dolorosa, que requiere de muchos análisis y estudios y que se está presentando constantemente en Medellín", comentó el oficial, quien culpó del suceso a esa descomposición familiar que se vive en muchos hogares y que merece especial atención de las autoridades en su conjunto.
El señor Miguel Ángel era pintor y latonero de oficio. Quien lo asesinó era su único hijo y en el momento es un dilema saber lo que pudo haber ocurrido para que asumiera semejante actitud.
Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9