No es solo cuestión de contaminación ambiental. Algunas condiciones laborales son también caldo de cultivo para el desarrollo de enfermedades respiratorias, debido al contacto con ciertas sustancias o partículas propias de ciertos oficios.
El humo - en todas sus manifestaciones- es un factor de riesgo presente en diferentes escenarios. Además de ser causa de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc) produce cáncer y bronquitis crónica. De todos, el humo del cigarrillo es el primero.
"Los humos están asociados a enfermedades respiratorias, más si se reciben con frecuencia y por mucho tiempo. Entre ellos están el de leña, de soldadura, de incendios, de demoliciones, el que resulta de procesos como la cremación de cadáveres, la construcción, la elaboración de platos, tejas, baldosas y por supuesto, las chimeneas industriales", señala Carlos Eduardo Orduz García, neumólogo internista coordinador nacional del Comité Científico de Enfermedad Pulmonar y Ocupacional de la Asociación Colombiana de Neumología.
El de los vehículos es otro humo que causa grandes estragos a nivel respiratorio y cardiovascular.
"La OMS, Organización Mundial de la Salud, dice que es tan nocivo que cuando se inspira altera las paredes arteriales, produce engrosamientos de arterias pequeñas, es un riesgo cardiovascular. Al afectar las arterias pequeñas incide en todo el organismo. A nivel respiratorio produce problemas obstructivos, daño pulmonar crónico", explica William Parra Cardeño, neumólogo pediatra de la Torre Médica Las Américas.
Así las cosas no sería descabellado comenzar con el uso de mascarillas protectoras para evitar enfermedades.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8