Luego de los señalamientos del expresidente Álvaro Uribe, quien asegura tener pruebas de que en 2010 Juan Manuel Santos recibió dineros del narcotráfico para financiar su campaña, el presidente candidato sostuvo que no va a responder a los “ataques mezquinos” y prefiere seguir trabajando por “conseguir la paz”.
La dura declaración la hizo el aspirante presidencial a la reelección en una multitudinaria manifestación en Bucaramanga, en donde planteó que “cuando decidí hacer la paz sabía que iba a tener muchos opositores que querían matar la ilusión de un país que queremos todos los colombianos, pero jamás imaginé que los enemigos llegaran tan lejos”.
Y de inmediato planteó que no va a seguir en ese camino que le plantean sus opositores. “Yo he reflexionado sobre qué decir y qué responder, pero he decidido no responder a los ataques mezquinos, he decidido seguir trabajando por la reconciliación y la paz de mi país”.
Incluso manifestó que “la paz no es mía sino de todos los colombianos, no me voy a detener, no me voy a detener”.
Su dura intervención la cerró comentando que “los enemigos de la paz no pasarán, no daremos ni un paso atrás, seguiremos buscando lo mejor para Colombia”.