Con dos argumentos nuevos los ponentes del proyecto de ley que permitiría votar el referendo que ratificaría los acuerdos de la paz el mismo día de las elecciones ordinarias, llegarán a las plenarias del Senado y la Cámara este martes: Un ahorro de más de cien mil millones de pesos y que no existe inhabilidad alguna para votar el articulado.
En la ponencia para segundo debate, el senador Hernán Andrade y el representante a la Cámara, Alfonso Prada, indican que “según cifras de la Registraduría Nacional del Estado Civil, en el caso particular del referendo, el costo de hacerlo separado de cualquier otro acto electoral es de 138.000 millones de pesos. La Registraduría afirma que en cambio hacer tres referendos en una misma jornada cuesta 157.000 millones de pesos”.
Según los ponentes, “implementar más de un acto electoral el mismo día conlleva a una amplia reducción de costos, ya que se utiliza la misma infraestructura, transporte, personal, y logística, entre otros. Sabiendo esto es posible establecer que hacer un referendo el mismo día de otro acto electoral tiene un costo aproximado de 10.000 millones de pesos adicionales a los costos básicos de la elección, casi 120.000 millones de pesos menos que hacerlo por separado, lo que constituye una diferencia importante”.
Sin impedimentos
De otra parte, en la ponencia se advierte que no hay razón alguna para que los senadores o representantes se abstengan de votar por un presunto régimen de conflictos de interés, porque en su criterio no existiría beneficio particular para ellos de invitar a votar el referendo y por su lista al Congreso el mismo día de la votación.
Justifican Andrade y Prada su planteamiento en que el proyecto de ley no establece en qué acto electoral se podría llevar a cabo la votación del referendo constitucional, “ello depende de los avances en el proceso de conversaciones en La Habana… de ello se desprende que no es posible afirmar que quienes apoyen este proyecto de ley derivan un beneficio electoral concreto”.
Finalmente plantean que el argumento más importante para aclarar que no existe un vínculo de causalidad “es que incluso si el referendo se votara el mismo día de las elecciones de Congreso, y si en efecto quienes apoyaran la aprobación de esta ley se lanzaran a la reelección, de la aprobación de este proyecto no se deriva per se un triunfo electoral. Así, es perfectamente viable que un Congresista que apoye este proyecto de Ley, y el proceso de paz en general, luego vea truncadas sus aspiraciones políticas porque los ciudadanos consideren que el candidato opositor es mejor, o que no aprueban su anterior gestión, o más claro aún, que los ciudadanos no compartan el Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado y, por lo tanto, no estén dispuestos a apoyar la candidatura de quienes apoyaron este proyecto de Ley”.
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