Resulta que Medellín tiene unas pirámides que sí le dan seguridad a su ciudadanía. Son las de la Avenida Oriental. Luego de tanta polémica por su estética y funcionalidad sí cumplieron con su propósito de ser una barrera al cruce imprudente de los peatones. Unidas a un enorme esfuerzo en cultura ciudadana, lograron reducir la accidentalidad y el número de muertes fatales en la principal vía de la ciudad.
Las cifras de accidentes siguen siendo altas, 756 al año, y las muertes fatales fueron dos. El camino por recorrer todavía es muy grande y parece increíble que aún se sigan presentando dos accidentes diarios. El llamado es a la ciudadanía para que colabore y contribuya asumiendo un comportamiento seguro y respetuoso en su movilidad.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4