El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó este domingo su pesar por el anuncio de un plan de construcción de asentamientos judíos que tensó las relaciones con Washington y amenaza la reanudación de las conversaciones de paz en Oriente Medio.
En las primeras declaraciones públicas sobre lo que los comentaristas israelíes califican como la crisis más grave con Washington desde que Barack Obama tomó posesión del cargo hace un año, Netanyahu no dio muestras de que iba a cumplir la petición palestina de cancelar el proyecto, que supone la construcción de 1.600 nuevas casas para colonos judíos.
"Sugiero que no nos dejemos llevar y nos calmemos", sostuvo Netanyahu a su gabinete en su reunión semanal, tras una reprimenda de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
"Hubo un incidente lamentable, que ocurrió inocentemente", declaró Netanyahu, en referencia al anuncio de un ministro de su Gobierno durante la visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden, de la construcción de los asentamientos en una zona de Cisjordania que Israel anexionó a Jerusalén.
El momento del anuncio avergonzó profundamente a Biden, cuya visita coincidió con un acuerdo palestino para reiniciar las conversaciones con Israel, de forma indirecta, con la mediación de Estados Unidos.
"Fue perjudicial y por supuesto que no debería haber pasado", declaró Netanyahu sobre el anuncio del Ministerio del Interior, controlado por un partido ultraortodoxo y pro-asentamientos, socio en su coalición de Gobierno.
Netanyahu dijo que había nombrado a un equipo de altos cargos para "precisar la secuencia de acontecimientos, asegurar que hay procedimientos en pie para evitar este tipo de incidentes en el futuro."
Un enviado de Estados Unidos llegará en los próximos días a la región para tratar de reanudar las negociaciones de paz, suspendidas desde diciembre del 2008. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, se ha resistido a iniciar las negociaciones sin un alto total de Israel de sus asentamientos.
Nabil Abu Rdainah, colaborador de Abbas, señaló que los comentarios de Netanyahu eran insuficientes de cara a lo que se necesitaba para reanudar el diálogo. "Lo que se requiere es la anulación de la decisión de israelí", afirmó Abu Rdainah.
Reprimenda de Clinton
Un funcionario de alto nivel de Estados Unidos predice "un periodo arriesgado en el próximo par de días o semanas", mientras los palestinos solicitan que se elimine el plan.
Los palestinos temen que los asentamientos en la tierra capturada por Israel en la Guerra de los Seis Días en 1967 les impida crear un estado viable en Cisjordania y la Franja de Gaza.
En unas declaraciones inusualmente contundentes, Clinton calificó el comportamiento israelí de "insultante" al aprobar el proyecto cuando Biden aún estaba en su territorio.
Aunque hizo hincapié en que los lazos de Washington con el Estado judío eran "duraderos y fuertes", Clinton dijo a Netanyahu en una conversación telefónica el viernes que debería actuar para reparar sus relaciones.
Clinton aceptó que a Netanyahu le tomó por sorpresa la aprobación de los asentamientos.
No obstante, su portavoz señaló que le transmitió que era una "señal profundamente negativa sobre la estrategia de Israel en la relación bilateral (...) y que había minado la confianza y seguridad en el proceso de paz."
El embajador israelí en Estados Unidos, Michael Oren, fue convocado el viernes a una entrevista con el sbsecretario de Estado, Jim Steinberg, en un nueva señal del descontento estadounidense, reveló un responsable de Estados Unidos.
Obama busca mejores relaciones entre Estados Unidos y el mundo árabe, que respalda a los palestinos, mientras intenta impulsar alianzas en el eje productor de petróleo,
especialmente contra Irán por su desarrollo de tecnología nuclear y contra enemigos islamistas como Al Qaeda.