En un centro asistencial de la ciudad, a las 8:00 p.m. de este domingo, murió el mecánico de 44 años, una de las cuatro personas heridas por una granada de fragmentación que desconocidos lanzaron en horas de la tarde del 10 de julio, en la carrera 57 con calle 47, sector de Barrio Triste, centro de la ciudad.
La víctima sufrió heridas por esquirlas que le comprometieron los riñones y otros órganos vitales que a los médicos que lo atendieron le hacían temer por su vida.
Familiares desmintieron a las autoridades que dijeron que el ataque iba dirigido contra él por tratarse de un expendedor de drogas y, en cambio, resaltaron que se trataba de una persona noble, trabajadora, quien le colaboraba todo el que le pedía una ayuda. Agregaron que era un padre de familia con dos hijas, una de 18 años y otra de 14.
De su actividad laboral comentaron que llevaba más de 20 años trabajando como mecánico en el sector de El Bosque, en el norte de la ciudad.
Según compañeros de trabajo, este hombre, de quien este diario omite su nombre por razones de seguridad, estaba reparando un camión y se levantó para comprar una gaseosa cuando ocurrieron los hechos.
En el momento en que regresaba con la botella en la mano para reanudar su labor, estalló la granada.
En el hecho resultaron heridos, pero de menor gravedad, una mujer de 28 años y otros dos hombres, uno de 65 años y otro de 79.
Por este atentado, la Alcaldía ofreció una recompensa de 20 millones de pesos a quien dé información sobre los autores.