La lluvia sirvió de marco en Bogotá durante la derrota 3-1 que sufrió el Deportivo Cali ante Millonarios en el estadio El Campín. El cuadro azucarero mostró buen fútbol, pero le faltó precisión. Un golazo de Breiner Belalcázar fue lo más rescatable del equipo de Jorge Cruz, que mostró un rostro interesante pero no pudo neutralizar el ataque azul en la sexta fecha de la Liga Postobón II.
Erick Moreno, con un taco, tomó protagonismo en la historia que escribió el elenco azul este domingo en casa. Esta jugada, lejos de ser un adorno que emocionó la tribuna, se convirtió en una asistencia perfecta para que Édison Toloza, con un gol al minuto 4, le diera al local la confianza para empezar a manejar, con más soltura, el partido ante un rival que sabe con el balón y que llegó herido por la derrota con Itagüí a mitad de semana.
Fue Cali un equipo inteligente que no especuló cuando tuvo el balón y que poco a poco fue encontrando la fórmula para desnudar las debilidades del dueño de patio. En los pies del argentino Gabriel Fernández, los azucareros se hicieron peligrosos. La mejor versión del visitante salió cuando el 10 argentino distribuyó juego, puso a correr Burbano y asistió con pases profundos a Gustavo Biscayzacú.
La emoción del juego no se traduce en el marcador con un 3-1 que pudo haber sido más generoso si, por el Cali, ‘Gaby’ hubiera afinado en los tiros y libres, Burbano hubiera cobrado un error de Luis Mosquera o Germán Mera hubiera conectado mejor de cabeza en una opción clara que tuvo en la nariz del portero Nelson Ramos. Millonarios también hizo lo propio con un remate de Ómar Vásquez que detuvo el palo y en pelota quieta con un cañonazo de Toloza.
La escuadra caleña tuvo la personalidad para seguir buscando la manera de equilibrar la pizarra. A pocos minutos de terminar el primer tiempo puso el pie en el acelerador y se mudó al campo del conjunto embajador. Tuvo su mejor momento tomando los rebotes, disparando desde todos los ángulos y con un remate potente de Burbano que atajó Ramos. Ímer Machado pitó, Millos respiró y Cali tuvo que reservarse para los segundos 45 minutos.
El gol apareció
Fernández no sólo quiso ponerle dinámica al juego sino también goles. Tuvo su minuto de fama ante Ramos pero dilapidó un claro tanto y bajó su calificación. Carlos Preciado, quien sustituyó a Vásquez en medio de las rechiflas, le pudo haber recordado al ‘Gaby’ que “el que no los hace los ve hacer”, pero su remate no quiso buscar la red.
A Breiner Belalcázar le gusta anotar golazos en El Campín. Lo hizo en la Copa Suramericana ante Santa Fe el pasado jueves y este domingo le regaló una joya al público tras cazar un rebote que entregó Robayo. Esta pintura del ‘cachorro’ Belalcázar pudo haberle amargado la fiesta al onceno de Richard Páez pero el fútbol le dio pronta revancha al local.
Dos minutos después, en un centro de Robayo, quien pecó y rezó, Pedro Franco olvidó su papel como defensa para vestirse de centro delantero y embocar el segundo gol de los embajadores. El 2-1 le permitió a Millos reconfortase mientras que su rival lo recibió como un baldado de agua fría del que nunca pudo anímicamente recuperarse.
Para complicar la actuación del visitante, Mayer Candelo se acordó de su mejor momento como futbolista al pasearse en el área, con la complicidad de la defensa verde, y desenfundar un remate que no pudo detener el arquero Leandro Castellano. Juan Esteban Ortiz y Luis Mosquera pudieron haber ampliado la cuenta pero no tuvieron fortuna en la definición.
Cali se fue con un nuevo fracaso a casa. 3-1 le ajustó Millonarios y ahora deberá pensar en sumar tres puntos ante Real Cartagena mientras que el cuadro albiazul enfrentará con viento en la camiseta al Itagüí en su estadio.