Estoy anonadada ante el despliegue de alabanzas al presidente JMS en ciertos noticieros de TV y en la prensa capitalina, en especial después de confirmar su candidatura a la reelección. Igualmente me deja postrada la información en El Tiempo, relativa al libro de Andrés Pastrana. Los tres primeros días después del lanzamiento sólo destacaron las declaraciones groseras de César Gaviria, Samper y Serpa, mientras disminuían lo relativo al contenido y, únicamente el domingo ya le dieron la importancia debida al personaje, a la obra y al tema. Confunde la falta de imparcialidad ante casi todos los temas políticos por parte de estos mismos medios. La objetividad absoluta no existe, pero la comunicación periodística no puede ser un monólogo, como pretenden quienes desean manipular la opinión pública.
La libertad de prensa, símbolo del periodismo ético, moderado y sereno hoy parece en vía de extinción, aunque recientemente el periodista Enric González, jurado del Premio de Periodismo Gabriel García M. resaltó la importancia de la independencia para ejercer la profesión. Qué bueno sería que en las facultades de Comunicación estudiaran, calificaran y publicaran la objetividad de cada medio frente a distintos personajes y temas. El libro La opinión pública afirma: "La libertad de prensa hoy está utilizada sistemáticamente para silenciar o adulterar la verdad a favor del establishment". Es importante destacar los resultados positivos de un gobierno, pero sin reducir, eliminar o enviar al fondo de la página los resultados negativos o interpretar los datos de las encuestas de acuerdo con la filiación partidista. Por ejemplo, sobre la disminución del valor de las empresas, poco destacaron que en octubre este rubro cayó algo más de 14 billones de pesos comparado con el mismo mes de 2012.
En los noticieros nacionales de TV sí que se aprecia la falta de objetividad, tanto en la escogencia de los entrevistados, como en el tiempo que les otorgan, tanto a los defensores como a los opositores del Gobierno. Es el caso del noticiero de RCN (dirigido por Rodrigo Pardo, excanciller del gobierno de Samper), donde constantemente transmiten los supuestos o reales triunfos de esta administración. Tengo la sensación de que ante la variada información sobre resultados de encuestas, siempre citan aquellas cifras que beneficien los intereses santistas. Reconozco que aunque Caracol es bastante gobiernista, al igual que CM&, son un poco más equilibrados. Aunque tengo afectos especiales con EL COLOMBIANO (trabajé allá y ahora colaboro esporádicamente), esto no me impide resaltar la manera tan objetiva como siempre presenta debajo del Editorial un espacio titulado Contraposición, en el cual le abren campo a opiniones contrarias al mismo. Así mismo, destaco la objetividad de Cable Noticias en 360 grados y de Teleantioquia.
Notas: 1- Qué diferencia entre el objetivo columnista Mauricio Vargas y el furi-santista Gabriel Silva. 2- ¡Muy valiente Juan Manuel Galán al no dejarse manipular por el viejo liberalismo, el de Samper y Serpa… 3- Qué bueno que al mismo tiempo que declaran el delito de Luis C. Galán como de lesa humanidad, hagan lo mismo con el de Gómez Hurtado y los otros magnicidios. 4- El libro Itinerario de la oposición, de M. López, relata cómo en 1986 Misael Pastrana describió el esquema de la Oposición Reflexiva como un llamado a la Dignidad que consistía en abstenerse de participar en el gobierno, propuesta aceptada totalmente por el directorio nacional de ese entonces, dirigido por Guillermo Vélez Urreta. Era política sin mermelada.
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