Las fuerzas israelíes se acercaron este domingo a la zona más poblada de la Franja de Gaza, luego de causar la muerte a al menos 27 palestinos durante su intensa ofensiva, desafiando los llamados de la comunidad internacional por un cese al fuego.
Funcionarios médicos dijeron que cerca de la mitad de los muertos palestinos en los últimos enfrentamientos en el territorio controlado por Hamas eran civiles.
"Israel se está acercando a lograr los objetivos que se propuso", dijo a su gabinete el primer ministro israelí, Ehud Olmert, sin dar fechas sobre una posible tercera etapa para la operación, que ya lleva 16 días.
"Pero aún se necesita paciencia, determinación y esfuerzo para cumplir con estos objetivos de modo de cambiar la situación de seguridad en el sur", señaló Olmert, en referencia a la amenaza de los cohetes de Hamas.
El líder de Hamas Khaled Meshaal afirmó que el movimiento islámico no consideraría una tregua hasta que Israel ponga fin a su operación y levante el bloqueo contra Gaza.
Una delegación de Hamas sostuvo negociaciones en El Cairo sobre una iniciativa egipcia para una tregua.
Israel, tras calificar como impracticable la resolución llamando a un cese al fuego emitida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, desea que Hamas detenga sus ataques con cohetes hacia su territorio y que se aumente el control para que el grupo radical no pueda rearmarse gracias al contrabando de los túneles bajo la frontera con Egipto.
Obama resuelto a busca paz
Apoyados por helicópteros, soldados y tanques israelíes entraron en zonas al este y sur de la Ciudad de Gaza, enfrentándose con los miembros de Hamas que les lanzaban misiles y bombas de mortero.
Un total de 869 palestinos, muchos de ellos civiles, y trece israelíes -tres civiles alcanzados por cohetes y el resto soldados- han muerto desde el inicio de la ofensiva.
En Washington, el presidente electo estadounidense, Barack Obama, dijo que comenzaría a buscar la paz en Oriente Medio inmediatamente después de asumir la presidencia el 20 de enero y señaló que el conflicto de Gaza subrayaba su determinación para involucrarse.
"La razón por la cual es tan importante para Estados Unidos estar involucrados y comprometidos de inmediato, sin esperar hasta el final del mandato, es porque trabajar con políticas de este tipo requiere una tercera parte en la que todos tengan confianza", sostuvo.
Nuevos enfrentamientos en las calles causaron la muerte a 10 hombres armados, según fuentes médicas palestinas. Otros tres combatientes y un miembro de la fuerza policial de Hamas murieron por ataques aéreos israelíes.
Fuentes médicas dijeron que 13 civiles, entre ellos cuatro miembros de una misma familia, murieron por ataques de las fuerzas israelíes, que también alcanzaron a dos pueblos del sur de la Ciudad de Gaza y provocaron el incendio de 15 casas.
El Ejército israelí confirmó que había atacado una mezquita usada para guardar armas, además de lanzar una redada contra 10 grupos de hombres armados, tres puntos de lanzamiento de cohetes y la casa de un comandante de Hamas.
Denuncias
Aunque los proyectiles palestinos han disminuido, dos cohetes lanzados el domingo alcanzaron Beersheba, 42 kilómetros en el interior de Israel, dijo la policía. Hubo algunos daños pero no víctimas.
Olmert reunió a su gabinete para abordar previsiblemente una "tercera etapa" de la ofensiva, en la que el Ejército irrumpiría en zonas urbanas de Gaza y dijo que Israel "no debe desaprovechar, en el último momento, lo que se ha logrado a través de un esfuerzo nacional sin precedentes".
Aunque los comandantes israelíes aseguran que todos los batallones de Hamas están siendo derrotados, Meshaal afirmó desde Damasco que las fuerzas israelíes no han logrado nada y que los asaltos con proyectiles de Hamas han sido constantes.
Las acciones de Israel han generado denuncias de la Cruz Roja, organismos de la ONU y gobiernos árabes y europeos.
La organización activista Human Rights Watch acusó a Israel de usar municiones de fósforo blanco y advirtió del sufrimiento excesivo de los civiles palestinos debido a las graves quemaduras.
El Ejército israelí dijo que sólo usa armas permitidas bajo la ley internacional y acusó a Hamas de usar a los civiles como escudos humanos.