Ha sido tal el número de solicitudes recibidas por parte de la agente interventora de DMG, María Mercedes Perry, que ya se vio obligada a pedir a la Superintendencia de Sociedades la primera prórroga para adelantar la revisión de los documentos. Se recibieron un total de 240.220 reclamos y el personal destinado a la tarea no da abasto.
Lo que viene en el tortuoso proceso de reclamación de quienes salieron afectados por la intervención de la empresa de David Murcia Guzmán, es una de las etapas más complicadas del proceso.
Una vez se cumpla el plazo de la prórroga, la intervenida DMG debe publicar un aviso en los principales medios de comunicación en los que se informe de las condiciones en que se dará respuesta a las solicitudes.
Desde ya el departamento de sistemas de la empresa adecua lo que sería la plataforma tecnológica. Además del frente virtual, las personas contarían con unos espacios físicos en los cuales, quienes no sean tan compatibles con la tecnología, puedan resolver sus inquietudes.
"Uno de los requisitos para acceder al sistema puede ser el número de cédula o el número de radicación de su petición", dijo una de las fuentes consultadas. En la respuesta a cada uno de los reclamantes se les va a decir el valor del dinero que se les va a reembolsar, si hay lugar a ello, porque en algunos casos es probable que la interventora les notifique que no hay lugar a tal pago.
La intervención de DMG desborda todos los pronósticos. En el decreto 4334 de 2008 fueron estipulados los plazos en los cuales se desarrollaría todo el proceso. La primera etapa, en la que se atendió la recepción de los reclamos, fue prorrogada dos veces.
Primeros plazos
El primer plazo estimado en el decreto establecía diez días hábiles desde el 20 de noviembre al 29 del mismo mes. El primer aplazamiento se extendió del 2 al 12 de diciembre y el tercero, del 13 al 23 de diciembre.
La Supersociedades ya respondió a la solicitud de la DMG Intervenida y se extendió el término para contestar a las personas que presentaron su reclamación. Mientras el proceso avanza, los afectados están a la espera de la respuesta que la gran mayoría considera, no va a ser muy satisfactoria.
Una de las personas que se acercó hasta las taquillas del Estadio El Campín es Irma Mery Campo, una pensionada de 62 años que invirtió seis millones de pesos con el fin de recibir 12 millones de pesos en febrero y así completar ‘una platica’ para un tratamiento de sus dientes.
Aunque no está tan convencida de que le devuelvan la totalidad del dinero, confía en que las personas que se acercaron a entregar sus solicitudes y adjuntaron los plásticos tengan alguna prioridad, frente a quienes no lo hicieron.