"Cuando iban a ser 8:00 de la mañana se sintió una chispa, después los cuatro trabajadores que estábamos en la tercera bodega salimos corriendo porque vimos llamas. No alcanzamos a coger nada de pertenencias, eso fue un caos, todos gritaban y corrían", así relató
una operaria de la bodega 3, de la Industria Licorera de Caldas (ILC), el momento en que se inició una conflagración que destruyó dos bodegas en las que se almacenaba alcohol para el ron (tafias) y que dejó una persona herida e importantes pérdidas materiales para la empresa, que
aún no han sido calculadas.
La persona herida es Gabriel Correa, operario de la bodega y quien fue trasladado a la Clínica San Marcel, en donde se recupera de quemaduras en una de sus manos.
Las primeras máquinas que atendieron la emergencia llegaron de la Estación del Sena, después se unieron las de Fundadores, Palogrande y Villamaría, en total fueron nueve vehículos extinguidores los que trabajaron desde el inicio para controlar las llamas y evitar que
pasaran a las bodegas aledañas.
Juan Fernando Londoño, Gobernador (e) de Caldas, informó que la causa probable del inicio de la conflagración fue un corto eléctrico que afectó la bodega 3, y que en ese momento (a las 9:23 a.m.) se trabajaba en controlar un posible conato en la bodega 2.
Se expandió a la 4
A las 9:40 de la mañana las llamas se expandieron a la bodega 4, mientras tanto del lugar entraban y salían constantemente máquinas que tenían que surtirse de agua en Ecopetrol, unos metros más arriba de la ILC.
Las fuertes llamas por un momento se volvieron incontrolables y las máquinas para extinguirlas insuficientes. Los organismos de socorro procedieron a la evacuación de unas viviendas aledañas debido a que el licor caliente que salía de las bodegas estaba cayendo a las alcantarillas y podría generar otra emergencia. El personal de Ecopetrol evacuó la empresa y procedió a enfriar los tanques del sitio.
A las 11:30 de la mañana, el Gobernador (e) y Henry Murillo, Secretario de Gobierno, comenzaron a hacer las gestiones para pedir apoyo de la Fuerza Aérea con helicópteros. A la zona llegaron 9 tanques donados por empresas como Aguas de Manizales para ayudar.
Al cierre de esta edición se esperaba la llegada de dos helicópteros de la Base Aérea de Tolemaida y otros dos de Mariquita. También se esperaba que las dos bodegas afectadas terminaran de consumirse y que las llamas bajaran por la fuerte lluvia que caía a la 1:30 de la tarde sobre Manizales.