Sobre la empresa fusionada Une-Millicom, hoy existen más dudas que certezas. Qué pasará con los usuarios, con los empleados, con la propia organización, cuáles serán las estrategias para crecer.
Esta semana Esteban Iriarte asumió la presidencia de la entidad y en su primera entrevista con un medio, le resolvió a El Colombiano estas y otras preguntas, con las que dejó claro que su prioridad en este momento es diseñar un plan de negocios a tres años.
Además, envió un mensaje de tranquilidad a los empleados al señalar que habrá más sinergias en materia de edificios que en recorte de personal.
¿Cuáles serán las prioridades de esta nueva Une?
“El primer desafío que tengo es el cultural, dándole un mensaje de tranquilidad a los 30.000 empleados que tenemos, dándole tranquilidad a nuestros clientes, que deben estar haciéndose preguntas como si me va a llegar este mes la factura, qué pasará con el servicio. A ellos les digo que la factura seguirá llegando igual, el servicio seguirá siendo bueno y las empresas seguirán siendo exitosas.
Las otras prioridades son más de mediano plazo como unificar las plataformas para poder darle al consumidor nuevos productos fruto de la fusión de lo móvil con lo fijo y cumplir con nuestro eslogan que es 'Una alianza para crecer', tanto en clientes, los empleados, los proveedores, entre otros”.
¿Qué fue lo más difícil de la fusión?
“Bueno, fueron muchas cosas, pero yo diría que la incertidumbre por momento de si habíamos tenido la capacidad o no de explicarle a los distintos actores, empezando por el Concejo de Medellín, porqué esto era importante, no si ellos habían tenido la capacidad de entender, sino que si nosotros explicamos todo lo que teníamos que explicar y es noche como a las 3 de la mañana cuando se definía por uno o dos votos, fueron momentos de zozobra”.
¿Cuál fue la primera tarea que le trazó la junta directiva?
“La primera tarea que me fijó fue hacer un plan de negocios, para lo cual me dieron seis meses, en el que se proyecte los próximos tres años de la compañía, esto es muy importante porque ahí vamos a definir muchas cosas. Un plan de negocios es simplemente la ejecución o el resultado de una visión, entonces tengo que trabajar con mi equipo para redefinir esas visiones y con base en eso echar los números. Ese es el principal desafío en el largo plazo”.
Pero ya le pusieron alguna meta de crecimiento...
“No. La expectativa es crecer lo más que podamos en el mejor de los cimientos. Ahora, hay que aterrizar esa visión conceptual en números e inversiones, retornos y demás indicadores”.
¿Cómo construyó su equipo directivo?
“Lo primero que hicimos fue contratar una consultora internacional que nos ayudara a definir un organigrama con sus respectivas funciones. Acto seguido contratamos a otra consultora especialista en recursos humanos y le pedimos que hiciera una evaluación de competencias de la gente. Entonces revisamos a la gente que venía en las vicepresidencias de ambas compañías y los comparamos contra un benchmark del mercado y también contra candidatos externos. Como consecuencia de ese proceso profesional -que no tenía un acuerdo de accionistas por detrás, que es muy importante dejarlo claro, pues no estaba dividido tantas de Une y otras de Tigo- terminamos teniendo un 30 por ciento de personas que vienen de Une y sus subsidiarias, 30 por ciento que vienen de Tigo y el 40 por ciento restante que vienen de afuera”.
¿Por qué se requieren 13 vicepresidentes para la operación, no son demasiados?
“Esta cifra salió del proceso que hizo la consultora y no dista de un tipo de compañías de este tamaño, con tres grandes unidades de negocio: móvil, fijo y corporativo; cada una de ellas con una facturación muy relevante y después vienen las unidades de soporte”.
¿Qué tanto le preocupan las acciones legales que hoy están contra la fusión?
“Nunca es agradable tener acciones legales abiertas, pero no me quitan el sueño, no me cambian el rumbo. Estoy acá para trabajar por la gente con mi gente”.
¿Qué puede esperar el usuario que ya está con ustedes y cómo piensan atraer a nuevos usuarios?
“Lo primero que debe esperar nuestro usuario es que podamos llegar a él con una oferta de productos y servicios complementarios que antes ninguna de las dos empresas podía ofrecer. Para atraer a los nuevos nos basaremos en principios basados en la innovación, calidad de la atención y de precios muy accesibles para nuestros clientes. El secreto es cómo hacerlo. Ambas empresas saben cómo hacerlo porque crecen por encima del promedio del mercado”.
¿Cuándo empezará a llegar la factura unificada para los usuarios que tienen Une y Tigo?
“No sé. Entiéndame que tomé el control de la compañía el martes y no tengo esa respuesta. Lo que sí sé es que ya contratamos una empresa que nos está ayudando a relevar las plataformas que tenemos y que una vez lo tengamos podremos ver cuáles son los puntos que podamos interconectar. Es un proceso difícil y que lleva tiempo, pero que es importante para todos”.
¿Cómo será el manejo de la marca?
“Este proceso será mucho más tranquilo. Recuerde que cuando regresó Millicom a Colombia con la marca Ola, que estaba muy deteriorada, entonces el cambio fue frontal y entramos de lleno con Tigo. El caso actual es distinto, porque tenemos dos marcas sanas, vivas y que son valiosas para el consumidor, por lo que no tenemos una urgencia. El segundo tema es que no hay un acuerdo de accionistas al respecto, no hay ninguna exigencia de ninguna de las partes. Tercero, cuando las marcas de las empresas que marchan bien se toman un par de años en cambiar.
Le voy a contar una primicia. Vamos a hacer un concurso interno en el que se le preguntará a nuestros empleados cómo quieren que se llame la empresa internamente por este tiempo mientras que se define cuál será de cara al consumidor”.
Para cerrar el tema, finalmente qué le puede prometer a los usuarios...
“Cuando uno piensa en si son precios o productos o si es más al mismo precio, no tengo esa respuesta hoy, pero de lo que sí estoy seguro es que le vamos a dar más que lo que recibe hoy. De eso no tengo ninguna duda. Más calidad, más productos, más innovación, entre otros. Ese es el motivo de la fusión y por eso estamos acá”.
Ahora pasemos a los empleados. ¿Qué pasará con el personal de la organización, qué mensaje le transmite a los sindicatos?
“Si nuestra visión es la correcta lo que va a pasar es que vamos a crecer y si eso pasa no habrá necesidad de reducir el personal. Claro que habrá que replantearse y aceptar el cambio porque si hoy alguien hace una tarea a en Tigo ahora hará b en Une. Además, hay que recordar que estas compañías tienen una alta rotación, como en el caso de Emtelco. En una empresa con más de 30.000 empleados, lo que queremos hacer es que las convocatorias laborales primero sean internas para darle apoyo a nuestra gente. Así que a partir de la próxima semana vamos a partir de la base de nuestro negocio que es Emtelco. Yo empecé sacando fotocopias y sirviendo café, así que sí se puede escalar”.
Pero cuando se habla de fusiones, aparece la palabra sinergia y duplicidad de funciones, qué sucederá en este caso?
“Las sinergias de la compañía son enormes, no puedo dar nombres por una cuestión de mercado, pero cuando uno divide esas sinergias en cuánto de eso está en el recurso humano, es insignificante y el dolor de cabeza sí puede ser significante, entonces no va por ahí, va por la transmisión, los 18 edificios que hoy tenemos en Medellín, Ahí sí hay sinergias y no duelen e incluso pueden ayudar mucho. Por eso hemos tomado un compromiso con los accionistas de construir un edificio que va a estar al lado de Edatel y pegado de la Alpujarra que va a hacer un edificio emblema de la ciudad como EPM o Bancolombia, que va a albergar a toda el personal administrativo que tenemos en Medellín”.
Y cuáles son los tiempos de ese proyecto...
“Ya tenemos el diseño y la tierra. Queremos modificar un poco en el diseño porque vemos que vamos a crecer y lo planteado hoy ya no nos va alcanzar para cuando esté listo. Yo creo que el diseño va a tomar un tiempo más y a partir de ahí una obra rápida, bien hecha y optimista ojalá en los tiempos de mínimo 24 meses”.
Y cuál es la idea prevista con los 18 edificios actuales...
“Claramente saldremos de algunos de ellos, hay uno de los edificios que quedaron en el acuerdo de accionistas, como el de Los Balsos que vuelven a ser propiedad de EPM, así que tenemos de todo un poco”.
Finalmente, ¿qué pasará con los 7 proyectos que hoy vienen en curso en Une para optimizar la operación?
"Seguirán como marchan. Aquí no vamos a cambiar drásticamente nada porque partimos de la base en que hoy son exitosas, lo que hay que hacer es acercarse con humildad para que los unos aprendan de los otros. Por eso en la primera charla con el personal no les hablé de una cultura organizacional, pues habrá que construirla, pero sí les dejé en claro unas sencillas reglas de juego: La apertura, la comunicación y el profesionalismo".
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