China ya es el segundo país, tras E.U, con más multimillonarios en el planeta. Eso sí, poco conoce aún de filantropía, mientras que los principales magnates estadounidenses, entre los que se cuenta Bill Gates, fundador de Microsoft y Warren Buffet, propietario de la aseguradora Geico, reúnen iniciativas tan poderosas como The Giving Pledge (La Promesa de Dar).
Esta campaña filantrópica, iniciada en junio de 2010, cuenta ya con más de 40 multimillonarios, entre los que se cuenta Michael Bloomberg, magnate de los medios y exalcalde de Nueva York; Ted Turner, fundador de CNN, y Pierre Omidyar, presidente de Ebay. Estos y otros magnates se comprometen a dar todos la mayor parte de sus fortunas a fines filantrópicos.
El ejemplo no lo siguen, por lo menos de forma tan enérgica, los nuevos millonarios chinos. ¿Pero qué tan importante es esta filantropía para el mundo? Giovanni Reyes, doctor en Economía de la Universidad de Pittsburgh y docente de la Universidad del Rosario, fue claro al respecto en diálogo con El Colombiano.
"Ha fracasado la planeación de la ayuda oficial para el desarrollo. En 1992, año de la Cumbre de Río, en función de la sostenibilidad del planeta, se concluyó que una de las variables a trabajar era la lucha contra la pobreza. Para el alivio de la misma, se acordó que los países más desarrollados iban a aportar 0,7 por ciento de su PIB", aseguró.
"Los únicos países que cumplieron esto, más o menos, fueron los nórdicos, también Holanda, durante algunos años Francia y Alemania. Pero en E.U, la ayuda oficial incluso se redujo. Esa fue una primera situación que nunca se pudo concretar. Los Estados redujeron su ayuda al desarrollo", agregó.
"En este orden de ideas, cuando uno ve fundaciones como la de Bill y Melinda Gates, ve que la filantropía privada es realmente importante para suplir esa falta de apoyo de los países", argumentó.
Para Reyes, situaciones alarmantes de la actualidad como el brote de ébola pueden llegar a solucionarse apelando a estas iniciativas. "Este brote de tiene una mortalidad del 90 por ciento. La cura no se logra por los laboratorios privados, porque los que se enferman son pobres y no tienen capacidad de compra. En este sentido las fundaciones se hacen importantes", concluyó.
China es novata en esto
Habiendo visto la necesidad que tiene el mundo de este tipo de iniciativas por parte de los magnates, sigue buscar las causas por las que en China no es una práctica común.
Solo para evidenciar las distancias, vale decir que en 2013 los 100 mayores filántropos chinos habían donado un total de 890 millones de dólares, menos de lo que el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y su mujer cedieron a la beneficencia en dicho año.
"La posibilidad de éxito en China depende de varias cosas, entre ellas del área en la que la fundación trabaje, así como sus conexiones con los organismos correspondientes (del Estado)", dijo a Efe Tom Bannister, director asociado de China Development Brief.
Por tanto, se ve cierto control estatal en el gigante asiático, que todavía no abandona algunos antiguos mecanismos derivados del régimen comunista. Pero analistas consultados por El Colombiano agregan un factor que consideran más determinante, el cultural.
"Cuando hay un Estado que en el papel se encarga directamente de atender este tipo de temas, como lo hace China, lo que ocurre es que la gente socialmente no acostumbra a donar su dinero. Esto a no ser que se trate de casos como desastres naturales. Cada vez que hay terremotos sí hay más donaciones de dinero. Lo que es claro es que no hay leyes en China que impidan que los millonarios se dediquen a la filantropía", afirmó Lina Luna, coordinadora de Estudios Asiáticos de la Universidad Externado.
Kit I-Sin, experta en Mercados Internacionales de Ruta N, radicada en Medellín, coincide con Luna: "Creo que eso es cierto. Los millonarios chinos en este momento no tienen el chip para donar dinero a través de las fundaciones. Primero, estas no son muy comunes en el país. Cuando los chinos donan, tiene que ser por un desastre, tal como en Sichuan (2008). Son eventos puntuales. La idea es recuperar, pero no se tiende a donar".
"Además, la mayoría de las empresas son del Estado. Por tanto se considera que le corresponde a este último donar. Es muy distinto de lo que ocurre en Occidente donde las empresas son privadas. Por tanto, por cultura, se cree que todo esto le corresponde al Estado", añadió.
No obstante, el cambio está llegando gradualmente al país, y millonarios como Jack Ma, propietario del portal de e-commerce Alibaba (más grande que Ebay y Amazon juntos) está liderando esa revolución. "Para tener un cambio, sin importar el país, se necesita un líder que dé ejemplo. Lo que hacen este nuevo tipo de millonarios en China es incentivar a los demás para que también donen", concluyó Sin.
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