Hacer feliz a un niño de la comuna 13 en esta Navidad es sencillo: basta sumarse a la jornada que cada año realiza en el sector Alberto Arenas, en la cual se reparten juguetes y se comparte un plato de natilla con buñuelos.
Los beneficiados con esta campaña son más de 500 niños de los estratos más pobres de esta zona de Medellín, la mayoría residentes en los barrios La Divisa, La Luz de Mundo y Altos de la Virgen, cuyos padres tienen en su presupuesto que el traído de sus hijos se los obsequia Alberto, conocido en el sector como Pipe.
En la campaña, que ya ajusta ocho años, lo ayudan Mauricio Giraldo, Fabián Orrego y Luis Mondragón, además de otro grupo de personas que han ido llegando con el paso de los años y que ponen su grano de arena para que Pipe no les falle a los niños con su regalito y su fiesta.
"Este año estoy preocupado, porque faltan pocos días y tengo muy pocos regalos", comentaba el viernes Pipe, que apenas tenía unas pocas muñecas, cuatro carritos y varios pares de medias donados por una empresa de calcetines de Medellín.
El hombre, sin embargo, apoyado por su esposa Beatriz Pérez, mantenía los ánimos por el cielo, pues sabe que Dios no lo abandonará en su intención de tenerles el juguete a los niños este sábado 11, como lo ha hecho cada año desde que nació la campaña.
Obra solidaria
Esta bella obra nació en 2002, cuando su hija, de 7 años, quería regalar su ropa usada para que dejara de podrirse en los escaparates y entonces a su madre Beatriz se le ocurrió donársela a algunos niños pobres del sector.
Así se hizo y Pipe, estimulado por la gratitud que le expresaron los padres y los niños beneficiados, decidió empezar a mover corazones para, en la siguiente Navidad, darles no sólo ropa sino juguetes a más niños. Su obra tuvo eco y al final logró regalos para 300 niños.
La campaña ha ido creciendo y cada vez más pequeños llegan al parqueadero del edificio Blas de Lezo, donde se hace la jornada, a recibir los obsequios.
"Muchos dicen que acá es donde reparten regalos", comenta Pipe y de allí que ya no pueda abandonar su obra. Alberto es un pintor de brocha gorda sin empleo fijo, pero su buen corazón lo empuja a trabajar en esta obra solidaria, "porque se me parte el corazón viendo a un niño sin un juguete en Navidad", comenta.
En su sencillo apartamento en San Javier, Pipe acumula los regalos y espera que el sábado 11 allí no quepa un juguete más, pues entre más regalos haya más niños sonreirán en Navidad.
En los teléfonos 496 26 91 y 300 883 1835, Pipe atiende a quienes quieran sumarse a esta obra, que aunque a él no le reporta ningún ingreso, pues antes pone plata de su cuenta, le da la satisfacción de hacer niños felices. Para qué más, dice. Ojalá muchos pensaran igualito a él, con tanta solidaridad, un valor tan necesario en estos tiempos.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8