En apenas seis días el resultado de los Fem taxis (servicios de transporte público especiales para mujeres) ha sido sorprendente. Como tituló este diario en una crónica, se la pasan "con el cupo completo".
Habría muchas cosas para examinar frente a este nuevo fenómeno urbano:
Lo primero sería advertir que se presentaban (y se presentan) muchas fallas en la calidad del servicio de taxis que algunos conductores les prestan a las damas. Abusos en el cobro de las tarifas y tratos desobligantes (groseros, de mal gusto y a veces violentos). Se señalaba que en ocasiones los conductores cobraban más de la cuenta. Soltaban frases destempladas a sus pasajeras o se molestaban si ellas solicitaban seguir una ruta en particular para llegar a sus destinos.
Hay inquietud entre los conductores de taxis porque la aparición del servicio Fem resulta discriminatorio con los demás automotores y pilotos. Es decir, que las usuarias no toman sus vehículos basadas en el hecho de que por no ser tipo Fem, entonces el trato no será el mejor. Lo cual, a sus ojos, es un prejuicio, porque, según ellos, todos los taxistas están obligados a tratar bien a sus clientes, sean quienes sean.
Pero la realidad de los estudios de la Secretaría de la Mujer de Medellín demostró que sí se presentaban situaciones desfavorables para las damas a la hora de viajar en taxis, sobre todo solas o apenas acompañadas por niños menores de 12 años.
La ciudad, con su gran flujo de turismo, con sus eventos permanentes en Plaza Mayor, con el desarrollo de su transporte público, requiere de servicios especializados y de servidores de taxis, buses y busetas que sean conscientes del gran aporte que pueden hacer a la convivencia y al buen trato ciudadano. Los Fem taxis lo reafirman. Es posible que, con el tiempo, los Fem taxis sean otro referente más de cambio y eso nos sirve a todos. ¡Mucho!
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4