Pasada la larga temporada de fin de año, la cual incrementa el flujo turístico de nuestro país en aquellos lugares más visitados por sus atractivos, parece que el resultado final no fue el mejor.
Colombia es un país hermoso e inagotable cantera turística, pero carece de la infraestructura, vocación y apoyo oficial para explotar esa fuente de divisas y empleo. No es lógico que resulte más económico viajar al exterior que al interior de nuestro propio país, donde un viaje por carretera, con peajes cada 80 kilómetros, lo pone casi que al nivel de los viajes aéreos.
Obviamente que viajar por tierra hoy en Colombia es todo un placer, gracias a los modernos, seguros y cómodos buses con que cuentan nuestras empresas y gracias a la Seguridad Democrática y sus resultados.
Mención especial merecen los conductores de esos buses de hoy. Léase bien: conductores, más no choferes como esos de antes; ya que en la actualidad se cuenta con verdaderos profesionales del volante, quienes impecablemente uniformados y con un trato amable y delicado para con el pasajero hacen de esos viajes un placer.
Ni que hablar de sus ayudantes, no "fogoneros" como en el pasado. Al igual que el conductor, son personas amables, atentas, de excelente presencia y bien uniformadas. El turismo en Colombia por carretera es una realidad, que no puede seguir siendo limitada por los peajes, el costo de los combustibles y el costo de los vehículos y los repuestos y, lo que es peor, el pésimo estado de muchas de nuestras vías.
Le queda la inquietud al Señor Estado.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4