Como preámbulo a lo que serán los debates esta semana en el Congreso de E.U. para la intervención militar "limitada" contra Siria, continuó ayer en París la avanzada diplomática estadounidense para concienciar al mundo de esta respuesta militar.
El secretario de Estado John Kerry, se reunió en la capital francesa con miembros de la Liga Árabe, a quienes mostró más evidencias del ataque químico del régimen.
"Estos nuevos videos del drama vivido el mes pasado en las afueras de Damasco servirán para que los congresistas que todavía no han decidido su voto tengan más elementos de juicio", dijo Kerry.
Mientras tanto, varios congresistas republicanos de alto rango criticaron ayer la gestión de la crisis por parte del presidente Barack Obama, y afirmaron que "ha perdido apoyo en la última semana de cara al voto de autorización de esta semana", afirmó Mike Rogers, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, quien fue citado por Efe.
Rogers, representante por Michigan, subrayó que Obama ha realizado "un trabajo horrible a la hora de presentar argumentos convincentes para la intervención militar en Siria". También Peter King, expresidente del Comité de Seguridad Nacional, se mostró decepcionado con el modo de actuar del Gobierno. A pesar de estas críticas, ambos dijeron que votarán a favor del ataque pero denuncian pérdida de apoyo en el seno del legislativo.
Incluso el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, de cara a la votación crucial en el Senado prevista para este miércoles, habló ayer en varios programas de televisión explicando la importancia de esta acción militar y tratando de persuadir a los norteamericanos que también apoyen la acción porque según una encuesta del Washington Post, solo el 36% la apoya.
Michael McCaul, presidente republicano del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, dijo que el plan de Obama es "irresponsable porque lanzar unos pocos misiles Tomahawk no va a restaurar nuestra credibilidad en el extranjero".
El representante Jim McGovern, un demócrata de Massachusetts, dijo en el programa "State of the Union" de CNN que "si yo fuera el presidente, yo retiraría mi solicitud. Yo no creo que exista el respaldo en el Congreso".
Pero mientras sube el termómetro en el Congreso estadounidense el propio presidente sirio, Bashar Al Assad, negó ayer que él estuviese detrás de este ataque y dijo a CBS que no hay evidencia concluyente de tal incidente. Sin embargo, dijo estar preparado para cualquier intervención norteamericana que si ocurre, tendrá represalias de los alineados con Siria y se agravaría la situación en Medio Oriente.
Para el analista internacional y docente de Eafit, Mauricio Blair, la imagen de Obama es tan débil que para tomar decisiones militares tiene que buscar consenso, tanto a nivel diplomático como en el Congreso de su país. Además, "tampoco hay claridad frente a la necesidad de intervención en Siria porque el número de muertos que dejó supuestamente el ataque con gas sarín, es inferior al número de muertos que dejan otras emergencias humanitarias como es el caso del hambre o de enfermedades infecciosas".
Estrategia de ataque
A pesar de las advertencias sirias, la prensa norteamericana divulgó ayer los planes del Departamento de Defensa de E.U. para lo que será el ataque una vez sea aprobado por el Congreso. Según el diario Los Ángeles Times la acción incluirá una intensa descarga de misiles durante tres días desde el mar y el aire. "Habrá diferentes rondas de ataque y una evaluación después de cada una de ellas, pero todo dentro de 72 horas y con una clara indicación de su final", indicó al periódico angelino un funcionario militar, que pidió mantener el anonimato.
De este modo, todo parece indicar que E.U. prevé que el ataque conlleve más intensidad al planeado, esto para tener un impacto mayor sobre las fuerzas del régimen de Al Asad. Además de los cinco destructores cargados con misiles Tomohawk, que fueron desplazados la semana pasada en el Mediterráneo, el Pentágono incluye ahora la posibilidad de emplear bombarderos B-2 y B-52 de la fuerza aérea para complementar estos ataques.
Otro que está listo para el inicio del ataque es Israel, por ser el aliado de E.U. en Oriente Medio y no por hacer parte formal de la crisis. Un funcionario que también prefirió el anonimato le dijo ayer a Reuters que se están preparando porque Washington les informará horas antes del ataque y para ello, planean desplegar sistemas antimisiles y refuerzos de sus tropas cuando se dé luz verde a las acciones militares.
Vigilia por la paz y críticas
A pesar de estos vientos de guerra que anuncian un conflicto de podría ser de grandes proporciones en Oriente Medio, el Papa Francisco agradeció ayer a quienes se le unieron el sábado por la noche en la plaza de San Pedro en una vigilia de meditación y plegarias por la paz en Siria.
El Vaticano teme que la intervención de E.U. amplíe el conflicto pero el Papa fue enfático ayer en decir desde la Plaza de San Pedro, que la proliferación de armas y su tráfico ilegal es un flagelo que no disminuye y que aumenta con este conflicto en Siria.
Se preguntó además si realmente será eficaz este ataque o será una guerra comercial para vender armas o fomentar el comercio ilegal. Pidió rechazar la proliferación de armas y su venta ilegal.
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