La Selección de Colombia se acordó de ganar en la Eliminatoria y gracias al fútbol ofensivo del primer tiempo y al buen remate en el complemento venció 2-0 a Bolivia en el estadio El Campín.
Las anotación de Macnelly Torres y Wason Rentería fueron suficientes para conseguir tres puntos que se necesitaban con urgencia para continuar con vida en el certamen y quitarse de encima esa racha negativa de no anotar que estaba en 560 minutos.
Los primeros 45 minutos fueron tan buenos que alcanzaron para superar a una Bolivia que no gana hace 35 partidos de visitante y que en esta ocasión buscó el partido cuando tenía un tanto en contra, ya que antes le estaba apostando al empate.
El 1-0 del primer tiempo fue pírrico para el fútbol y el gran partido que planteó este sábado la Selección de Colombia en El Campín.
Con fútbol ofensivo desde el arranque, pues a los 58 segundos apareció la primera opción, el combinado patrio se jugó el mejor primer tiempo de la Eliminatoria gracias a la explosión, la actitud y el adelantamiento de las líneas.
Ese gol de Macnelly Torres (27'), luego de jugada colectiva con Darwin y Vladimir, sirvió para terminar con el ayuno de 560 minutos y cinco partidos sin convertir, pero fue un premio justo al equipo que más buscó el arco contrario, que mostró nuevas alternativas de ataque, que fue peligroso por las puntas, en especial por la de Pablo Armero y que volvió a ilusionarse con esa difícil misión de ir al Mundial.
Mientras Bolivia se dedicó a esperar que corriera el tiempo, el combinado patrio aprovechó su planteamiento abierto y ofensivo para generar múltiples opciones que fueron dilapidadas por Falcao García y Carlos Darwin Quintero, los encargados de convertir en figura al portero Carlos Arias.
Las promesas de salir a buscar al partido fueron cumplidas por parte de los jugadores y gracias a ello la Selección recibió el oxígeno que necesitaba para continuar con vida en la Eliminatoria Suramericana.
Los jugadores cumplieron y salieron a buscar los tres puntos con actitud, orden y seguridad atrás, porque el balón casi siempre se la pasó en los predios bolivianos, ya que cuando los de arriba fueron marcados aparecieron en el medio Fabián Vargas y Vladimir Marín para empujar y hacer las sociedades que le devolvieron la identidad al tricolor nacional, el del toque toque con una presentación alegre, dinámica, ideas con Macnelly Torres y velocidad y salida por las bandas.
El segundo tiempo fue otra historia diferente, pues Colombia cedió el balón y los de las llegadas, aunque no tan claras, fue Bolivia gracias a sus cambios y a que ya no fue tan defensivo y presionó más el área contraria.
Las ideas de Macnelly y Marín desaparecieron y le tocó a la defensa, con Yepes y Zapata, aguantar la arremetida sin orden de los del altiplano.
El panorama cambió cuando ingresaron Motta y Rentería, quienes adelantaron un poco las líneas e hicieron que la Selección inquietara un poco más al rival.
No llegaron emociones muy continuas, pero los cambios surtieron efecto porque Rodallega le puso el pase para el gol agónico de Wason Rentería (88') que sirvió para traer la calma al estadio y mandar más motivado al equipo hacia Venezuela.
En el complemento hubo algo de sufrimiento porque el local le quitó el pie al acelerador, pero lo importante fue que Colombia volvió a ganar y así esté por fuera del grupo clasificatorio, mantiene intactas sus posibilidades mundialistas al ganarle 2-0 a Bolivia en un gran primer tiempo y en un complemento que supo controlar, aunque con las tarjetas amarillas perdió a tres hombres para su próximo juego: Armero, Vargas y Rentería. Por doble amarilla no pueden jugar ante Venezuela Fabián Vargas, Pablo Armero y Wason Rentería.
El técnico Eduardo Lara confirmó después del partido que sus reemplazos serán Alejandro Mahecha del Chicó, Luis Núñez del Once Caldas y Sergio Herrera del Cali.