Oriundo del Carmen de Viboral, Julio Gómez lleva viviendo en Caracas, Venezuela, 35 años. En 1974 se fue para este país vecino, consiguió trabajo, estableció su hogar y está encantando con las atracciones naturales de esta ciudad.
En esta oportunidad quiere compartir cómo se puede disfrutar del Parque Natural El Ávila, que está ubicado en el extremo norte de Caracas y se extiende a lo largo de más de 85 mil hectáreas.
Julio explica que por su gran dimensión, el parque tiene varias rutas, pero la más popular es la subida al puesto de guardaparques de Sabas Nieves. Este camino, aunque arduo, por sus empinadas lomas y la tierra amarilla, te permite disfrutar de un ambiente natural y departir con los cientos de personas que suben los domingos.
Por este mismo sendero también se puede llegar a un lugar indescriptible, en el que los caminantes toman un respiro al son de la cascada Quebrada Quintero y a la sombra de los frondosos árboles que la rodean.
El Ávila cuenta, además, con una estación de teleférico que te lleva desde un lugar llamado Maripérez hasta el Pico Humboldt, en donde se encuentra un hotel con este mismo nombre. Muy cerca, en la población rural de Galipán, se encuentran numerosas posadas turísticas. Desde allí se puede apreciar el imponente mar Caribe al norte y la ciudad de Caracas al sur.
La Cota Mil o Avenida Boyacá es la autopista que bordea de este a oeste toda la montaña y los domingos la cierran de 6:00 a.m. a 1:00 p.m. para que la gente pueda practicar deportes.
Julio no pierde oportunidad, cada fin de semana, de disfrutar de todas las actividades que se pueden realizar en este parque natural, que es descrito por él como un paraíso inmerso en la capital de Venezuela.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4