En uno de los auditorios de Plaza Mayor, desde las 8:00 de la mañana, se realizó la sesión del primer día de la Asamblea de equidad de género, uno de los eventos clave que convocó a más de mil mujeres de todos los sectores con el fin de escuchar experiencias, debatir y generar consenso alrededor de lo que ejes en los que se debe trabajar.
En concreto, se escucharon voces como la de Margareta Wahlström, designada directamente por el director de la ONU, Ban Ki-moon como representante para la reducción del riesgo en desastres, quien indicó que “las mujeres necesitan asumir el liderazgo”.
En lo que concuerda Relinda Sosa, líder comunitaria peruana y delegada internacional de Grassroots Group, quien ha compartido experiencias a lo largo de la región para incentivar hacer diagnósticos sobre vulnerabilidades y riesgos, y fomentar que se hagan de forma participativa. “Cuando se planifica el desarrollo de la localidad y los presupuestos debe ser considerado el enofque de género pero con la participación activa de las mujeres. No es que otros decidan y luego pongan la palabra género y esto luego no se traduce en cosas prácticas”.
Esto deriva en una de las conclusiones del día, en el que se instó a promover la participacion social y politica de las mujeres, para que hagan parte de la toma de decisiones. En este sentido, se propuso que haya una gobernabilidad efectiva con presupuestos para la equidad. Es decir, que no solo se participe de políticas sino que dentro de los recursos para gobernar haya una partida para las mujeres.
También se habló de la necesidad de que en la educución se incluya una cátedra de equidad de género, no solo para los más pequeños sino para los adultos, que permitan romper los estereotipos. Tampoco quedó atrás, el tema de promover una construcción de ciudad que desde lo urbanístico y el diseño piense en ser incluyente.
El ejemplo de muchas de las mujeres que asistieron a esta asamblea hizo reflexionar sobre la importancia de mejorar el empoderamiento de las líderes comunitarias para que ayuden a replicar el mensaje y se forme una cadena de mujeres que se ayuden, en especial en momentos de crisis y desastres. Relinda recuerda que cuando sucede un terremoto o una inundación, las acciones frente a los desastres están dirigidas a los hombres, que muchas veces están ausentes porque se han ido a trabajar a otras zonas, sin embargo, quedan las mujeres, que pueden salvar a sus familias, pero a veces ni siquiera saben nadar.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4