El icónico diseñador italiano Valentino Garavani, fundador de una de las casas de lujo más influyentes de la moda, murió este lunes 19 de enero a los 93 años.
El legendario diseñador falleció en su casa de Roma “rodeado de sus seres queridos”, confirmó a la Fundación Valentino Garavani y a la pareja del modisto, Giancarlo Giammetti.
La fundación también informó que el cuerpo del modisto estará en cámara ardiente en su centro cultural, PM23, en la Piazza Mignanelli 23 de Roma, y estará abierta al público este miércoles 21 y jueves 22 de enero, entre las 11:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde.
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El funeral, por su parte, se llevará a cabo el viernes 23 de enero en la Basílica Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, en la Plaza de La Repubblica en Roma, a las 11:00 de la mañana.
Valentino, siempre un símbolo de sofisticación
Conocido simplemente como Valentino, fue uno de los diseñadores de alta costura más destacados del siglo XX y no podría definirse simplemente como un diseñador. Fue referente y símbolo de sofisticación, no solo con su firma, si no con su presencia misma.
Y es que tanto en la pasarela como en su vida personal, Valentino derrochaba lujo hasta el último detalle de su impecable peinado y su bronceado color caramelo.
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Nació el 11 de mayo de 1932 en Voghera, Lombardía, al norte de Italia. Se formó en la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne en París antes de regresar a su país para fundar su propia firma en 1960, que viste desde celebrities hasta la aristocracia, pues figuras como Jackie Kennedy, Nancy Reagan, la Reina Rania de Jordania, Elizabeth Taylor, Sharon Stone, Julia Roberts o Gwyneth Paltrow vistieron por lo menos una vez sus creaciones femeninas y refinadas.
“Yo sé lo que las mujeres quieren”, dijo una vez. “Quieren ser hermosas”, agregó.
El inconfundible sello de su sofisticación estuvo, y sigue estando, en sus prendas, tras retirarse en 2008. Sin embargo, con su elegancia inquebrantable, siguió asistiendo a desfiles, alfombras rojas y otros eventos en las que sus creaciones atemporales siempre se llevaban las mejores críticas.
“Nunca fue para la moda atrevida o de declaración, Valentino cometió muy pocos errores a lo largo de su carrera de casi medio siglo”, señaló la agencia AP tras su deceso.
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Hizo suyo el “Rojo Valentino”
El rojo, que tiempo después se convirtió en “Rojo Valentino”, se volvió un distintivo de sus creaciones. Un color que despertó su pasión tras un viaje de juventud a España.
En Barcelona, asistió a una ópera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Allí, contó en su momento el modisto, se encontró con mujeres vestidas de rojo que le resultaron hipnóticas y elegantes. Desde entonces hizo del rojo un sello suyo. Y aunque muchos de sus icónicos diseños fueron de este color, fue uno en blanco y negro, el que mas recordación generó.
Fue el vestido que Julia Roberts usó cuando ganó el Óscar a Mejor actriz de reparto en 2001 por su papel en la película Erin Brockovich (2000), el que puso a hablar a todo el mundo de Valentino por el diseño en blanco y negro con el que la actriz aceptó la estatuilla.
“El vestido de Valentino bicolor que lució esa noche quedó para los anales de la Historia de la Moda. (...) Ese vestido constaba de un cuerpo negro hasta los pies y el detalle que lo hacía tan especial: por delante, una tira blanca que se abría en forma de i griega; por detrás, una cola de tul con tiras blancas muy parecidas a la de la parte anterior”, lo describió Vogue a 20 años de ese momento.
Según la revista de moda, el diseñador italiano recuperó de sus archivos un vestido de 1992 y lo modificó para encajar en los estándares de las grandes estrellas de Hollywood.
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