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Director por un día 110
Director por un día 110 años | PUBLICADO EL 06 febrero 2022

¿Cómo sobrevivió la cultura al covid en Colombia?

  • FOTOs carlos velásquez
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Jaime Horacio Arango D.

Alejandra Borrero anunció en 2020 el cierre de Casa Ensamble, que había fundado en Bogotá hace más de ocho años. La clausura de las salas y de actividades por la pandemia llevaron a la actriz a tomar esta decisión. Para fortuna de Alejandra y del gremio, gracias a la solidaridad del sector cultural, de colegas y amigos, en agosto de 2021 volvió a escena. “Renace entre la nueva modalidad, entre la modernidad y haremos todo porque el arte siga y perdure de diferentes maneras”, escribió en redes sociales. Cambió el nombre a Sala Arlequín.

El caso se replicó en otras regiones, la pandemia obligó no solo al cierre temporal de los escenarios por las cuarentenas, sino que llevó a muchos líderes culturales a considerar el cese de actividades, aunque muy pocos corrieron esa suerte.

Curiosamente y contra todo pronóstico entre 2020 y 2021 fueron más las empresas del sector cultural las que se crearon, que las que se cerraron. Desde Mincultura manifiestan que la situación es similar en el resto del país.

En un censo que adelantó Compás Urbano, en Medellín aparecieron 18 nuevas empresas del sector cultural en ese periodo (Ver Las Nuevas). No hay una estadística de los que cerraron definitivamente, que sí las hubo. En Colombia, de acuerdo con datos del Ministerio, hay registradas más de 7.500 empresas dedicadas a la cultura, que en 2020 generaron 528.231 empleos, un 10,9 % respecto a la cifra registrada en igual período de 2019 (592.673 personas ocupadas).

La crisis


El sector más afectado fue el de las Artes y el Patrimonio (artes escénicas, turismo, patrimonio cultural y educación cultural), donde se perdieron 44.803 puestos de trabajo. El área de las Industrias Culturales fue el segundo segmento más afectado (-11.936 ocupados). Finalmente, las Industrias Creativas recibieron la menor magnitud de afectación en materia laboral (7.703 ocupados), debido al fuerte componente TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) presente en subsectores como medios digitales y software, publicidad y diseño.

Tras la crisis, cálculos de Mincultura muestran que se perdieron 60.000 empleos, que tras las inversiones y la estrategia llamada Cultura en movimiento, que entregó recursos por 40.000 millones de pesos a septiembre de 2021, ya se habían recuperado todas las plazas de empleo perdidas.

Más allá de estas alentadoras estadísticas oficiales y de la reactivación de la agenda de espectáculos con aforos del 100 %, las empresas culturales siguen arrastrando los saldos negativos, tras casi un año de cese de actividades.

Juan Carlos Sánchez, director del Teatro Pablo Tobón Uribe, señala que en su caso cerraron puertas el 16 de marzo de 2020 y solo volvieron, con un aforo controlado del 30 %, el 1 de febrero de 2021. En tan solo ese tiempo tuvieron que cancelar 117 eventos.

Un caso que llamó la atención fue el de Teatriados, en Medellín, que tras la situación económica ante la falta de espectáculos y recursos por taquillas, sopesaron la posibilidad de un cierre definitivo, tanto así que muchos medios promocionaron la temporada de Comedia Salvaje, en noviembre de 2021, como la despedida de la corporación que lleva más de 18 años de actividades. “Por las dificultades que trajo la pandemia llegamos a un punto que vimos que la única salida era cerrar, pero Teatriados sigue, tuvimos muy buena respuesta del público en el cierre de año y eso nos estimula a seguir apostando por el teatro”, contó Diego Saldarriaga Valencia.

Sobre las afectaciones que trajo la pandemia en el sector cultural, Andrea Vásquez, de Compás Urbano, explica que más que abrir o cerrar teatros o escenarios, lo que cambiaron fueron las dinámicas.

Los cambios


En ese sentido comenta que las actividades que no correspondían a una agenda concreta, sino que son itinerantes tipo ferias, exposiciones o conciertos fueron las más afectadas porque son manifestaciones que necesitan de un lugar de encuentro físico.

Para ella, la crisis permitió entender la debilidad del sector, tomar acciones y entender cómo las instituciones se relacionaban con sus públicos, al implementar diferentes estrategias (digitales básicamente) que les permitieron sobrevivir. Destaca la capacidad de resiliencia.

En el caso de Medellín resalta que a enero de 2022 la reactivación es del 100 % en la agenda de actividades y que la respuesta es muy positiva por parte del público.

El punto débil está en las organización de base comunitaria, que sigue muy afectada.

Ya las instituciones hicieron gran parte del trabajo: abrir las puertas y volver a escena y el Gobierno aportó lo suyo (siempre será insuficiente) en la parte de financiación, así que el turno ahora es para el público que debe apoyar esta reactivación, más allá de los buenos augurios y deseos, llenando los auditorios, pero comprando las boletas, no esperando entradas de cortesía o ingresos libres, esa es la forma más efectivo de subirse al tren de la reactivación cultural.

Estas fueron algunas de los lugares que abrieron en pandemia:
- Ruda
- Café Feminista
-Cultureate
- Casa 3B
- Lïmea en vivo
- Casa ninguno
- La Leona (en El Retiro)
- La Rambla (Itinerante)
- Distrito cafetero
- Indrastore
- Restaurante de Chem is Back
- Inc.wtf
- La Fábrica

Jaime Horacio Arango Duque

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.

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