Como buena capricorniana María Cristina Ríos Henao es pragmática, estricta, trabajadora, responsable, exigente, persistente, independiente y apasionada en todo lo que hace. Esos aspectos le han permitido destacarse en un mundo difícil y riguroso como es el juzgamiento internacional.
Ya vivió sus primeros Juegos Olímpicos en Londres y ahora es una de las dos jueces suramericanos que estarán en Río de Janeiro-2016 calificando el desempeño de los saltadores mundiaPor luz élida molina marín les. El otro es de origen brasileño.
Siempre ha tenido claras sus metas y por eso cuando el entrenador Fu Quian la inició en el mundo del juzgamiento no dudó en aprender con el maestro, prometiéndose estar entre las mejores. Gracias a su disciplina lo ha logrado, no en vano ajusta seis mundiales, siete copas mundo, unos Juegos Asiáticos y dos Olímpicos.
La modestia no va con ella, con decisión afirma que se ha preparado y sigue mejorando porque su meta es estar entre los 18 miembros del Comité Técnico de Fina, que actualmente esta integrado por dos chinos y un representante de Holanda, Egipto, Kuwait, Japón, Sudáfrica, Suecia, Alemania, Rusia, Australia, Grecia, México, Canadá, Estados Unidos e Inglaterra.
Sabe que entre las cosas que debe mejorar están el manejo del inglés y por eso lo está perfeccionando con un profesor particular. También cuenta con entrenador personal.
Su vida se va entre piscinas, su empresa y cuando puede recorrer la ciudad y montar su yegua La Poderosa.
Hincha ferviente del Independiente Medellín y vanidosa a morir, María Cristina no sale a una competencia sin estar debidamente vestida, peinada y maquillada.
Embajadora de lujo
No hace parte de la delegación oficial del Comité Olímpico Colombiano en Juegos, pero recuerda con algo de nostalgia que en el 2012 Andrés Botero, los integró a la delegación.
Junto al traje oficial de juzgamiento, sus tacones de 7 centímetros para el desfile inaugural y sus gafas para el sol, está mujer nacida Jericó y de una familia de seis mujeres y un hombre lleva 43 bolsas de café para los 23 jueces, 18 miembros del Comité Técnico Fina, presidente y secretario.
En los primeros viajes, algunos de sus compañeros hacían bromas y le decían “a cocaína de Colombia” ante lo que respondía, “café de Colombia, el mejor del mundo” y así logró acabar con esa frase.
Arrancar de cero
Es amable y dicharachera, pero de su vida privada no da prenda. Con nostalgia e impotencia recuerda que es una de las damnificadas del Space, lo perdió todo y aún no recibe nada.
Sin embargo, salió adelante, primero ayudada por su familia y luego, gracias a su carácter y voluntad se levantó con más fuerza.
Ama a los deportistas, los defiende y aunque es imparcial, se emociona con sus logros y sufre con sus caídas. En Río espera juzgar hasta el final en el torneo de natación.
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