Juan Camilo Echeverry Salazar sabía, desde los cuatro años, que quería ser jugador de hockey. Su amor por este deporte viene desde su padre, que también lo practicaba.
“Comencé a patinar a los cuatro años, pero a los cinco empecé a entrenar en el club Súper Patín y no lo he dejado. Siempre supe que quería jugar hockey, la pasión me la inculcó mi papá porque él también jugaba, va de generación en generación”, cuenta Juan Camilo.
Juan Carlos Echeverry, su padre, asegura que desde que Camilo comenzó a competir no han dejado de asistir a los campeonatos, además que la pasión viene por partida doble pues Tomás, el hermano menor de Camilo, también juega.
Nuevo reto: hockey español
Ahora, a sus 17 años, Juan Camilo va a cumplir su sueño en el territorio español. El antioqueño, que hacía parte del club Súper Patín de Medellín, viajó a España para ser refuerzo de un club ibérico.
“Me sentí feliz, apenas tuve el contrato en mis manos para Camilo, no podía dejar de llorar, esto es increíble”, dijo el orgulloso padre.
Todo surgió gracias a su padre. Camilo explica que cuando le contó, al principio no creía pues son proyectos que se demoran mucho para volverse realidad.
“La mayoría de veces los entrenadores dicen ‘sí, que interesante que viniera’, pero en eso se queda. Luego mi papá me dijo que uno de los grandes seleccionadores lo había buscado para que me fuera a entrenar con él”, cuenta el joven y explica que quien había buscado a su padre era el entrenador español José Ares Torres, que había estado en Colombia hace un año para ver cómo iba el deporte en el país.
Camilo ahora se encuentra entrenando en el club la Compañía de María en La Coruña, para reforzar las competencias de la temporada 2015-2016.
Su madre, Luz Helena Salazar, asegura que le va a ir muy bien pues es muy disciplinado. “En el colegio lo tenían como un líder positivo, ahora con esta nueva experiencia nos sentimos bendecidos y muy felices porque estos son los frutos de todo el esfuerzo y el acompañamiento que le hemos dado”.
Hasta ahora la experiencia para Juan ha sido increíble, pues desde el primer día pudo notar las diferencias en el tipo de juego. Al mismo tiempo, sus compañeros de club lo acogieron y se siente como en familia.
“En el hockey, la diferencia entre España y Colombia es gigante. Después del fútbol, este es el deporte que más mueve personas. Veo a los niños salir de los colegios con el stick en la mano, eso en Colombia no se ve”, cuenta Camilo y asegura que en el país hay pocas personas que saben sobre este deporte. “Aquí, cuando hablo con la gente, se les nota la pasión y lo mucho que saben. Aquí el hockey es un paraíso, es un sueño”.
El deportista, graduado del colegio San José de las Vegas, inició la pretemporada en octubre y jugará en el equipo hasta junio, pero busca una beca en la universidad para estudiar Ingeniería de Sistemasn