El adagio popular “la sangre llama” se cumple en la vida de Miguel Ángel, o mejor de Michael Poettoz, como se llama ahora.
Este deportista de origen caleño, que a los 21 meses de nacido fue adoptado por una pareja francesa, está a punto de cumplir su principal sueño: competir en representación de Colombia en unos Olímpicos.
Poettoz, quien en temporada de invierno no se cansa de descender por las heladas colinas en Francia o Argentina, se venía preparando tras la certificación (aval) que le dio el Comité Olímpico Colombiano para participar en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Lillehammer, Noruega, desde mañana y hasta el 21 de este mes.
El esquiador estuvo en Colombia en octubre pasado visitando a su familia de sangre en Cali, así lo registró el diario El País de esa ciudad.
También viajó con su padre Michael a Bogotá para realizar, de manera formal, la solicitud para competir por Colombia, motivado por el amor que no ha perdido por sus raíces. “Yo estoy muy orgulloso del país de donde vengo, por eso nunca me he olvidado y siempre lo tengo presente en mi corazón”, sostuvo Michael en esa ocasión.
De seguro será su principal motivación durante esta semana cuando dispute las pruebas de slalom y slalom gigante.
Tal y como lo ha hecho en otras competencias en Francia, Poettoz llevará una lycra blanca de pepas azules en el lado derecho y con el tricolor en el izquierdo.
Voceros del COC confirmaron que esta será la segunda vez que Colombia esté en los Juegos de Invierno, pero la primera juvenil, ya que la esquiadora Cynthia Denzler , en mayores, compitió en Vancouver-2010.
Su historia de vida
Cuando Michael tenía tres años no se despegaba del televisor observando las competencias de esquí. Al notar ese interés, su padre decidió llevarlo a Les Carroz d’Araches, una estación de esquí en los Alpes franceses, donde el caleño desarrolló su pasión por esta disciplina.
Con sus resultados y el apoyo de sus padres adoptivos, el colombiano ingresó al Centro de Alto Rendimiento Orsatus Ski Racing Club en Méribel, lo que le ha permitido aumentar su nivel deportivo y por ello sueña con una buena representación en Lillehammer.
Michael que tiene 17 años de edad, afirma que “las sesiones de entrenamiento, períodos de descanso y dieta han sido estrictas, porque la idea es mejorar y llegar al nivel superior de mi capacidad”. Practica ciclismo y ejercicios que ayudan a mantener la fuerza muscular.
El esquinador contó a los miembros del COC que la escuela donde estudia puso en marcha un programa especial para deportistas de alto rendimiento, lo que le permite centrarse en el esquí durante la temporada de preparación y alcanzar mejores niveles.
Así que con Michael, Colombia estará presente en las justas de invierno de la Juventud.
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