En uno de los sueños que Brayan Moreno Palacios tuvo con su fallecida mamá, hace casi un año, le prometió volver al béisbol y luchar por ser el mejor.
Desde ese momento, este chico de 12 años, quien reside en el barrio Blanquizal, regresó a los entrenamientos. Quería hacerle un homenaje a su progenitora, a quien cuidó por más de un año mientras duró la enfermedad que, finalmente, la llevó al cielo.
Todos los días Brayan alza la mirada para dedicarle su entrega y sacrificio. Se levanta a las 4:30 a.m. y va a estudiar. Luego de su jornada académica, almuerza, y se dirige, bien sea a la cancha de Blanquizal o al diamante Luis Alberto Villegas, en la unidad deportiva Atanasio Girardot.
Por su mente solo pasa la idea de formarse en el deporte que lo apasiona desde los ocho años. “Yo empecé en esta disciplina, porque veía entrenar a mi primo Gilbert Murillo, y me pareció muy chévere”, relata este joven de pocas palabras, pero que, a la hora de pararse en la posición de jardinero es fuerte, rápido y hábil, tal como lo describen sus técnicos Jonathan Ojeda y José Manuel Alfonsín.
Ellos destacan sus condiciones humanas y le auguran un gran futuro en el béisbol, no solo por su biotipo, sino por la dedicación y entrega. Habilidades que ya demostró en el Festival de Festivales y que seguramente lo llevarán a conformar el equipo antioqueño de su categoría que asistirá al Nacional, del 30 de marzo al 9 de abril en Sincelejo.
Condiciones que también lo llevaron a integrar el equipo de desarrollo deportivo del Inder, en el que buscan enfatizar en la formación de estos talentos para que lleguen a las selecciones departamentales.
Forjando talentos
Jonathan Ojeda hace parte del Comité Municipal que la Liga de Antioquia creó con el fin de buscar talentos en las categorías menores, un programa en el que los entrenadores, en alianza con los padres de familia y dirigentes, buscan sacar adelante el béisbol paisa.
“La idea es llevar todas las selecciones de menores a los diferentes torneos de Federación. Por eso el trabajo es mancomunado”, afirma César Augusto Escobar Gil, miembro del Comité.
Para Brayan esta es una gran oportunidad para exhibir sus condiciones. El año pasado estuvo con sus compañeros en los Juegos Escolares, en Frontino. Allí, lejos de su casa, alcanzó el título y entendió que el béisbol es el camino. Así, su mamá, Libia María Palacios (q.e.p.d.), se sentirá orgullosa del menor de sus hijos, quien le heredó su espigada figura y fortaleza. Ahora, el béisbol paisa lo debe moldear .
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