Este viernes Alejandro Perea Arango dio un mordisco dulce, tal vez de los más sabrosos en sus 22 años de vida. A cambio del pastel de cumpleaños, el joven corredor saboreó el oro en el Mundial de paraciclismo en Apeldoorn, Holanda.
Fue su regalo de aniversario que decoró con el moño de un récord mundial, esta vez en la prueba del kilómetro, en la que venció al australiano Gordon Allan.
Al ciclista paisa le correspondió el último lugar de partida, por eso cuando vio el tiempo que registró el australiano sintió nervios, más cuando los espectadores se pararon para despedir a Allan con un sonoro aplauso, generando más dramatismo a la competencia que iba a iniciar el colombiano.
Gordon impuso un tiempo de 1.12,873 (récord del mundo), lo cual generó una presión extra para Alejandro. Pero tal y como dice su hermano José, con quien habló tras la ceremonia de premiación, el más joven de la casa transforma esa presión adicional en deseos de ganar. Por eso salió en busca del honor, y lo logró.
Alejandro marcó un tiempo de 1.12,838 dejando sin aliento a sus rivales y desatando la algarabía en las graderías del velódromo de Apeldoorn.
De ahí la emoción del paisa, quien ajustó su segunda marca mundial en Holanda y su segunda presea, ya que el jueves había alcanzado el bronce en la persecución individual C2. Y con su esfuerzo de ayer conservó el puesto en el podio que había ocupado hace un año en el Mundial de Brasil.
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